JoaquinAlone
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era el sueño maravilloso
el que sin duda albergaste en mi,
ojos de mi vida,
que al mirar la tuya,
penumbra era la mía,
he hicistes la luz
que alumbra mis días.
Jurame tu amor
compañera mía,
en esta alejada villa
donde el ruiseñor;
con sus bellas melodías
hacen armonía
en tu despertar feliz
y el arco iris mensajero
haciendo pacto con nosotros
de este amor perecedero
que siempre sentiré por ti.
Dulce amor,
copa de vida;
que al beber cada día
se añade tu ser en mi
y hace revivir
a este hombre enamorado;
loco, desatado,
hambriento de ti;
que muerde y arranca de sí
cualquier aspecto que lo aleje
del ser que llena su vida
del amor que no emprenderá huida
puro y sincero , solo para ti.
el que sin duda albergaste en mi,
ojos de mi vida,
que al mirar la tuya,
penumbra era la mía,
he hicistes la luz
que alumbra mis días.
Jurame tu amor
compañera mía,
en esta alejada villa
donde el ruiseñor;
con sus bellas melodías
hacen armonía
en tu despertar feliz
y el arco iris mensajero
haciendo pacto con nosotros
de este amor perecedero
que siempre sentiré por ti.
Dulce amor,
copa de vida;
que al beber cada día
se añade tu ser en mi
y hace revivir
a este hombre enamorado;
loco, desatado,
hambriento de ti;
que muerde y arranca de sí
cualquier aspecto que lo aleje
del ser que llena su vida
del amor que no emprenderá huida
puro y sincero , solo para ti.