Alkondorado
Poeta asiduo al portal
¿Sabes? Tus besos fueron un día
el néctar que mis manos anhelaban,
la miel de la pasión más deseada,
la misma razón pura de la vida.
Tus bellas manos curaron cruel herida
que traía profunda aquí en mi pecho,
reviviste mi sueño ya deshecho.
te convertiste en la Diosa de mi vida.
Al arrullo de tu canción preferida,
caminamos de la mano tantas noches,
sin penas,s in prejuicios, sin reproches.
por las playas... ¡la luna nos veía!
El mar a nuestro paso sonreía
mostrando sus olas cual murallas.
Te pedí por favor !nunca te vayas!
pero partiste sin piedad al otro día.
Quizás fue poco amor, o cobardía,
lo que me hizo tu alma solitaria
que me amó en las noches de Canarias
como un sueño que murió al nacer el día.
"jean"2006.
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