dark-maiden
Poeta fiel al portal
Cuando la noche empezaba a vislumbrarse por mi ventana, y las velas bailaban para mí, en una estancia luctuosa. Miré a través de las vidrieras, y, el inmaculado paisaje, aperecía inundando de sangre.
Detrás de mí, alguien intentaba expirar mi vida, lo supe, al sentir la frialdad de la navaja que tantas veces había traspasado mi piel. Cuando me di la vuelta, no había nadie, pero el tacto del puñal hiba deslizándose por mi cuerpo hasta situarse sobre mi garganta. No escuchaba a nadie pero sentía el hormigueo del susurro.
Sentía una opresión sobre mi cuerpo, en mi mente, una única prioridad: el suicidio.
No quería morir en las manos de la nada, deseaba fallecer en un acto sádico, imaginándome aquel momento que nunca tuve con mi amado, mientras delicadamente me mutilaba.
Como si me arrancaran el corazón de cuajo abrí los ojos ,y, me encontré frente a una ventana con vistas a las tumbas; solo había sido un sueño.
Detrás de mí, alguien intentaba expirar mi vida, lo supe, al sentir la frialdad de la navaja que tantas veces había traspasado mi piel. Cuando me di la vuelta, no había nadie, pero el tacto del puñal hiba deslizándose por mi cuerpo hasta situarse sobre mi garganta. No escuchaba a nadie pero sentía el hormigueo del susurro.
Sentía una opresión sobre mi cuerpo, en mi mente, una única prioridad: el suicidio.
No quería morir en las manos de la nada, deseaba fallecer en un acto sádico, imaginándome aquel momento que nunca tuve con mi amado, mientras delicadamente me mutilaba.
Como si me arrancaran el corazón de cuajo abrí los ojos ,y, me encontré frente a una ventana con vistas a las tumbas; solo había sido un sueño.
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