El aire supo a soledad,
no a combate.
Acaso fue el presagio
que atormentó la tarde;
Lanzó la libertad
un grito por el valle,
atravesó los pastos
los arroyos, el aire;
La puerta se cerró, crucial
mordió la sangre.
El último disparo
tal vez fue el detonante.
La puerta se entreabrió, quizás
ya fue muy tarde.
Mil sueños liberados...
ya estaban por las calles.
no a combate.
Acaso fue el presagio
que atormentó la tarde;
Lanzó la libertad
un grito por el valle,
atravesó los pastos
los arroyos, el aire;
La puerta se cerró, crucial
mordió la sangre.
El último disparo
tal vez fue el detonante.
La puerta se entreabrió, quizás
ya fue muy tarde.
Mil sueños liberados...
ya estaban por las calles.
Marino Fabianesi
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