edwinpaul
Poeta fiel al portal
Se apagó la luz de tu silencio,
vi en la cumbre tu silueta,
a brasas por unos rayos candentes
que bajaron del cielo,
miré los colores que llevas dentro,
se extendían cual flamas
hasta la playa lejana,
donde tu música llenaba mi alegría...
no quisiera despertar,
ni un paso dar entre los campos
que discretamente nos separan.
Pero tu voz calló en la cabaña,
bajaste más bella que de costumbre,
mi mirada ya cotidiana
quedó ciega a tu dulzura,
eran tus piernas de nevado,
tus riachuelos brillos,
para mi boca que dormía...
todo estaba encendido,
hasta cuando dejé de soñar contigo,
estaba tu perfume en mi corazón,
hasta en nuestro océano infinito.
Edwin Paul Acosta Peña © Derechos reservados.
vi en la cumbre tu silueta,
a brasas por unos rayos candentes
que bajaron del cielo,
miré los colores que llevas dentro,
se extendían cual flamas
hasta la playa lejana,
donde tu música llenaba mi alegría...
no quisiera despertar,
ni un paso dar entre los campos
que discretamente nos separan.
Pero tu voz calló en la cabaña,
bajaste más bella que de costumbre,
mi mirada ya cotidiana
quedó ciega a tu dulzura,
eran tus piernas de nevado,
tus riachuelos brillos,
para mi boca que dormía...
todo estaba encendido,
hasta cuando dejé de soñar contigo,
estaba tu perfume en mi corazón,
hasta en nuestro océano infinito.
Edwin Paul Acosta Peña © Derechos reservados.