Simón333
Poeta asiduo al portal
A veces
cuando a besos
me despertabas,
un niño
de aventuras mágicas
te abrazaba.
Una copa vertida,
un tacón
en la silla,
cuatro ojos
que se miran,
somos tú y yo.
A veces
cuando ríes
sin motivos,
cuando hablas
en mi silencio,
me obligas
a adorarte.
No le temo
a las sombras
cuando respiras
a mi lado,
calor de aves
que vuelan
hacia mundos
ignorados.
La perfecta amante,
el perfecto esclavo,
niños jugando,
historias contadas,
volvemos de amanecida
y somos tú yo,
dos eternos solitarios.
Una sonrisa,
un gesto furtivo,
dos sombras
invertidas
que se cruzan al pasar,
somos tú y yo
dos amantes castigados.
Simón Reyes
cuando a besos
me despertabas,
un niño
de aventuras mágicas
te abrazaba.
Una copa vertida,
un tacón
en la silla,
cuatro ojos
que se miran,
somos tú y yo.
A veces
cuando ríes
sin motivos,
cuando hablas
en mi silencio,
me obligas
a adorarte.
No le temo
a las sombras
cuando respiras
a mi lado,
calor de aves
que vuelan
hacia mundos
ignorados.
La perfecta amante,
el perfecto esclavo,
niños jugando,
historias contadas,
volvemos de amanecida
y somos tú yo,
dos eternos solitarios.
Una sonrisa,
un gesto furtivo,
dos sombras
invertidas
que se cruzan al pasar,
somos tú y yo
dos amantes castigados.
Simón Reyes
Última edición: