Alexandro
Poeta adicto al portal
Una vez tuve un sueño, algo extraño,
mi novia y yo en un bonito restaurante,
con vajillas de plata y violines en el aire.
Muchos mozos, y mozas, de seguro
que la propina me dolerá.
Pero al lado de mi novia
nada tiene precio.
Pero ni bien nos sentamos,
que sorpresa la mía
al ver que la sobremesa
no eran lentejuelas,
que ni el mantel eran tan blanco
y que las servilletas eran
bóxer blancos. Que dirá mi novia!!!
En sueños nada es real y menos algo así.
Tú te ríes de mis sueños, aunque te gustaría
estar en algunos de ellos.
Me encantaría acabar mi historia aquí,
pero ni bien paso el tiempo.
mi sueño volvió a mí una vez más
y se hizo realidad,
cuando en mi desgracia
al abrir el correo,
no encuentro cartas ni cuentas
sino mas bien monos y bananas
que saltan y se ríen a carcajadas
pintados en un bóxer negro.
si cumples mis sueños,
bien puedo contarte otros,
donde no existen restaurantes ni
boxers.
mi novia y yo en un bonito restaurante,
con vajillas de plata y violines en el aire.
Muchos mozos, y mozas, de seguro
que la propina me dolerá.
Pero al lado de mi novia
nada tiene precio.
Pero ni bien nos sentamos,
que sorpresa la mía
al ver que la sobremesa
no eran lentejuelas,
que ni el mantel eran tan blanco
y que las servilletas eran
bóxer blancos. Que dirá mi novia!!!
En sueños nada es real y menos algo así.
Tú te ríes de mis sueños, aunque te gustaría
estar en algunos de ellos.
Me encantaría acabar mi historia aquí,
pero ni bien paso el tiempo.
mi sueño volvió a mí una vez más
y se hizo realidad,
cuando en mi desgracia
al abrir el correo,
no encuentro cartas ni cuentas
sino mas bien monos y bananas
que saltan y se ríen a carcajadas
pintados en un bóxer negro.
si cumples mis sueños,
bien puedo contarte otros,
donde no existen restaurantes ni
boxers.