romaguce
Poeta recién llegado
Muchas veces despierto en mis sueños
Y te encuentro dormida
Sumida al secreto de una noche indescifrable
Y no me atrevo a romper el encanto
Con lo imperfecto de un beso;
Quedo inmóvil, observante de tanta exactitud
Que discurre lenta hacia la mar de la mañana.
Otras veces despierto, tratando de defenderme de esta agonía,
Que se yergue como un collage deicida, mutilado, real;
Y te pido la muerte, pero con ella te ocultas y huyen a lomo del alba.
Muchas veces despierto y ya no estás,
La verdad es que nunca estuviste sobre este lienzo blanquecino
Y nunca tu ilusorio cuerpo acarició mis yermas manos;
La verdad es que este lienzo continuará pálido y vacío
Hasta que después de un largo tiempo, aparezca, indeleble,
El autorretrato de nuestras almas, rendidas
Ante el resplandor de la mañana.
Muchas veces, Satanás se disfraza de Dios y me acaricia,
Y soy feliz, pensando que eres tú… hasta el canto del alba.
Y te encuentro dormida
Sumida al secreto de una noche indescifrable
Y no me atrevo a romper el encanto
Con lo imperfecto de un beso;
Quedo inmóvil, observante de tanta exactitud
Que discurre lenta hacia la mar de la mañana.
Otras veces despierto, tratando de defenderme de esta agonía,
Que se yergue como un collage deicida, mutilado, real;
Y te pido la muerte, pero con ella te ocultas y huyen a lomo del alba.
Muchas veces despierto y ya no estás,
La verdad es que nunca estuviste sobre este lienzo blanquecino
Y nunca tu ilusorio cuerpo acarició mis yermas manos;
La verdad es que este lienzo continuará pálido y vacío
Hasta que después de un largo tiempo, aparezca, indeleble,
El autorretrato de nuestras almas, rendidas
Ante el resplandor de la mañana.
Muchas veces, Satanás se disfraza de Dios y me acaricia,
Y soy feliz, pensando que eres tú… hasta el canto del alba.