La suerte me acompaña hoy
porque entre tus brazos estoy.
Mañana la suerte me dejará
cuando en mis sábanas
no te pueda encontrar.
Quizás no ha sido la suerte
y sí ha sido el destino,
que ha querido cruzarnos
por el mismo camino.
O tal vez han sido nuestros labios
que debieron acompañarse,
ocupar el mismo lugar,
antes de despedirse y marchar,
aunque sea una vez, han querido tocarse.
O simplemente hemos sido nosotros
quienes manejamos esta suerte
gobernamos nuestros labios
y escogemos el destino,
que quisimos cruzarnos
por el mismo camino.
porque entre tus brazos estoy.
Mañana la suerte me dejará
cuando en mis sábanas
no te pueda encontrar.
Quizás no ha sido la suerte
y sí ha sido el destino,
que ha querido cruzarnos
por el mismo camino.
O tal vez han sido nuestros labios
que debieron acompañarse,
ocupar el mismo lugar,
antes de despedirse y marchar,
aunque sea una vez, han querido tocarse.
O simplemente hemos sido nosotros
quienes manejamos esta suerte
gobernamos nuestros labios
y escogemos el destino,
que quisimos cruzarnos
por el mismo camino.
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