Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sufrí de inanición, carencia y frío
la vez que la emoción dejó mi pecho
perdido en soledad, roto y maltrecho,
oscuro y maldiciéndome en lo mío.
Sufrí malignidad llorando un río,
quedando el corazón solo y deshecho,
partido a la mitad, sin más derecho
que muerto sucumbir al desafío,
al reto de sentir serenamente
en medio de mí mismo y de la vida,
luchando por vivir humanamente;
sabiendo que el dolor sana la herida,
que el mundo siempre ha sido indiferente,
que toda libertad vaga perdida.
la vez que la emoción dejó mi pecho
perdido en soledad, roto y maltrecho,
oscuro y maldiciéndome en lo mío.
Sufrí malignidad llorando un río,
quedando el corazón solo y deshecho,
partido a la mitad, sin más derecho
que muerto sucumbir al desafío,
al reto de sentir serenamente
en medio de mí mismo y de la vida,
luchando por vivir humanamente;
sabiendo que el dolor sana la herida,
que el mundo siempre ha sido indiferente,
que toda libertad vaga perdida.