GGevo
Poeta recién llegado
Sufro las mismas estrellas
de las noches apartadas
cuando siempre fueron nuevas,
y la luna que rebalza
y no me inunda.
Candidato a la deriva
por exceso de universo y
"el soñar no cuesta nada",
consumía la herejía
del derrame de alter egos
y cobardes valentías.
Volver a la razón de ver
por su simple hecho.
Cerrar los ojos y no ver nada.
Extrañar
la comunidad de las miradas
con los filos extremistas.
Buscar el alma del alma.
La pasión de libertad
de los diablos que logran volar
o la devaluada ternura
de los ángeles caídos
ocultas en los rincones
del pasado celestial.
Entre esperanzas azules
y futuros alternativos,
mi cuerpo (seco pero vivo)
absorbió la acústica infinita
de los látidos de autor.
Sobrepuso estrellas.
Hizo de las letras corazón.
De la palabra la luz
y del amor las cruces.
Y tú, poesía,
tomas de la fantasía lo real.
Te transformas en dolor
y, aunque duela, lo agradezco.
Porque, al menos,
sufro dulce.
de las noches apartadas
cuando siempre fueron nuevas,
y la luna que rebalza
y no me inunda.
Candidato a la deriva
por exceso de universo y
"el soñar no cuesta nada",
consumía la herejía
del derrame de alter egos
y cobardes valentías.
Volver a la razón de ver
por su simple hecho.
Cerrar los ojos y no ver nada.
Extrañar
la comunidad de las miradas
con los filos extremistas.
Buscar el alma del alma.
La pasión de libertad
de los diablos que logran volar
o la devaluada ternura
de los ángeles caídos
ocultas en los rincones
del pasado celestial.
Entre esperanzas azules
y futuros alternativos,
mi cuerpo (seco pero vivo)
absorbió la acústica infinita
de los látidos de autor.
Sobrepuso estrellas.
Hizo de las letras corazón.
De la palabra la luz
y del amor las cruces.
Y tú, poesía,
tomas de la fantasía lo real.
Te transformas en dolor
y, aunque duela, lo agradezco.
Porque, al menos,
sufro dulce.
GGevo