LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Tú, en tu orbe de cristal, ajeno al daño, ajeno al mundo.
Yo, en una tierra baldía, que encontré tus huellas y las seguí.
Te hablo y me ignoras, te quiero y no me amas.
Me preocupo por ti, y nunca me llamas.
Vivo en una constante conversación sin sentido,
valiente al principio, derrotado al final y rendido.
Me prometes cosas que los dos sabemos que no pasarán.
Creo cuanto dices, te excuso cuando quiero una razón.
Aguanto cuanto puedo, torturas que me matarán,
y sin embargo, sigo haciendo caso a mi corazón.
Yo, encontré el final de las huellas, en ti creí.
Tú, que ves como nado en el agua, solo miras como me hundo.
Yo, en una tierra baldía, que encontré tus huellas y las seguí.
Te hablo y me ignoras, te quiero y no me amas.
Me preocupo por ti, y nunca me llamas.
Vivo en una constante conversación sin sentido,
valiente al principio, derrotado al final y rendido.
Me prometes cosas que los dos sabemos que no pasarán.
Creo cuanto dices, te excuso cuando quiero una razón.
Aguanto cuanto puedo, torturas que me matarán,
y sin embargo, sigo haciendo caso a mi corazón.
Yo, encontré el final de las huellas, en ti creí.
Tú, que ves como nado en el agua, solo miras como me hundo.