Cuando leo, amiga tuti-Ann-Annfri, no se si siento con el pensamiento o pienso con el sentimiento, quizá sean ambas o ninguna... quién sabe? Veo tantas cosas que se juntan en su polisémico sentido en el mismo instante, las evocaciones de todos sus valores como diapósitivas fulgurantes que se cierran y se abren todas juntas, cada cual con su carga de emoción y sentimiento en una saturación que me desborda y me hace exclamar con voz sonora y profunda, en una exhalación que se lleva mi alma, la interjección alada y etérea de la satisfacción más plena, mientras la células foliculares de mi cuerpo se exacerban enervadas como si hubiese sido atravezado por una intensa corriente eléctrica que consume su fortaleza. Quedo entonces tendido, rendido, intentando recuperar el aliento y la cordura.
Si, amiga tuti-Ann-Annfri, esta bella criaturita de tu ser da para describir el efecto que me causa.