poetakabik
Poeta veterano en el portal
Supe nada más verte años ha que pasó,
que el laberinto sabio de tus ojos
sería infierno divino para mí corazón.
Mís manos te buscarón arrancando las sombras,
colgadas de los hilos de una noche vulgar,
sintiendose arropadas por tus dulces palabras,
dibujando en tu cara un sublime mirar.
Agoté bien lo sabes mis posibilidades,
inventando momentos para hacerte feliz,
sonriendo contigo cuando tú estabas triste,
alegrandome siempre que venias hacia mí.
Encontré entre tus dedos amaneceres nuevos,
tardes de primavera en un invierno gris,
y noches de verano detrás de la estrellas,
haciendo que la luna brillase para ti.
Hoy ante tu presencía me siento como un niño,
jugando entre tus brazos como jugaba ayer,
porque el tiempo no existe cuando tu estas conmigo,
inventando las horas para amarme después.
que el laberinto sabio de tus ojos
sería infierno divino para mí corazón.
Mís manos te buscarón arrancando las sombras,
colgadas de los hilos de una noche vulgar,
sintiendose arropadas por tus dulces palabras,
dibujando en tu cara un sublime mirar.
Agoté bien lo sabes mis posibilidades,
inventando momentos para hacerte feliz,
sonriendo contigo cuando tú estabas triste,
alegrandome siempre que venias hacia mí.
Encontré entre tus dedos amaneceres nuevos,
tardes de primavera en un invierno gris,
y noches de verano detrás de la estrellas,
haciendo que la luna brillase para ti.
Hoy ante tu presencía me siento como un niño,
jugando entre tus brazos como jugaba ayer,
porque el tiempo no existe cuando tu estas conmigo,
inventando las horas para amarme después.