dragon_ecu
Esporádico permanente
Ya sea que se diga sobrevivencia, o supervivencia, el objetivo es uno solo: lograr que nuestra existencia perdure más allá de un simple recuerdo. La necesidad de preservar nuestro legado genético nos ha llevado por rumbos, y acciones... insospechadas.
Pero empecemos tumbando viejos mitos:
¿Cuál de todas estas teorías es la verdadera y exclusiva?
Pues todas y ninguna.
Sucede que según las condiciones cada una de ellas tuvo prevalencia, o más importancia que el resto, pero todas eran necesarias en su momento. No podemos esperar que las condiciones permanezcan inalterables, puesto que nuestra propia existencia ya provoca variaciones en el medio que habitamos. Sea para destruir o construir, nuestra existencia provoca cambios que de manera natural llevarían otro ritmo o destino.
Ya en épocas de escasez de recursos y exceso de consumidores, la guerra se imponía como medio de asegurar la supervivencia, por tanto los más fuertes llevaban las de ganar.
De pronto algunos grupos eran expulsados y debían entonces enfrentar nuevas condiciones de vida. Luego los más aptos a esas condiciones llevaban las de ganar.
Pero si de pronto se notaba la necesidad de trabajo adicional para mejorar las condiciones de vida, entonces el grupo de los hábiles iban a la cabeza.
Y en los casos en que se dejaban de lado la fuerza, la aptitud, la habilidad, y existían recursos suficientes para analizar el entorno y tomar medidas pensando en el futuro, sin duda los más inteligentes eran indispensables.
Así han pasado las eras históricas, e incluso las propias edades del hombre.
Inicialmente desarrollaba su fortaleza física.
Luego buscaba definir y pulir sus aptitudes.
Luego buscaba desarrollar habilidades.
Para después muy pocos de los que habían superado las fases anteriores, llegaron (luego de mucho esfuerzo) a buscar la inteligencia... principalmente cuando sus fuerzas los abandonaron, sus aptitudes han cambiado con los tiempos, y sus habilidades ya no son valiosas.
Me tocará esperar que la nueva etapa aparezca después. O quién sabe. A lo mejor y salgo en búsqueda de ella.
Pero empecemos tumbando viejos mitos:
La supervivencia del más fuerte.
La supervivencia del más apto.
La supervivencia del más hábil.
La supervivencia del más inteligente.
La supervivencia del más apto.
La supervivencia del más hábil.
La supervivencia del más inteligente.
¿Cuál de todas estas teorías es la verdadera y exclusiva?
Pues todas y ninguna.
Sucede que según las condiciones cada una de ellas tuvo prevalencia, o más importancia que el resto, pero todas eran necesarias en su momento. No podemos esperar que las condiciones permanezcan inalterables, puesto que nuestra propia existencia ya provoca variaciones en el medio que habitamos. Sea para destruir o construir, nuestra existencia provoca cambios que de manera natural llevarían otro ritmo o destino.
Ya en épocas de escasez de recursos y exceso de consumidores, la guerra se imponía como medio de asegurar la supervivencia, por tanto los más fuertes llevaban las de ganar.
De pronto algunos grupos eran expulsados y debían entonces enfrentar nuevas condiciones de vida. Luego los más aptos a esas condiciones llevaban las de ganar.
Pero si de pronto se notaba la necesidad de trabajo adicional para mejorar las condiciones de vida, entonces el grupo de los hábiles iban a la cabeza.
Y en los casos en que se dejaban de lado la fuerza, la aptitud, la habilidad, y existían recursos suficientes para analizar el entorno y tomar medidas pensando en el futuro, sin duda los más inteligentes eran indispensables.
Así han pasado las eras históricas, e incluso las propias edades del hombre.
Inicialmente desarrollaba su fortaleza física.
Luego buscaba definir y pulir sus aptitudes.
Luego buscaba desarrollar habilidades.
Para después muy pocos de los que habían superado las fases anteriores, llegaron (luego de mucho esfuerzo) a buscar la inteligencia... principalmente cuando sus fuerzas los abandonaron, sus aptitudes han cambiado con los tiempos, y sus habilidades ya no son valiosas.
Me tocará esperar que la nueva etapa aparezca después. O quién sabe. A lo mejor y salgo en búsqueda de ella.
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