pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
En revolución etérea
aulla febril
el deseo de la piel
por desembocar
en tus besos agitados
y que arranquen
el hambre
de ser saciados...
Bajo el hechizo
de luz de luna
en el pecho
se acunan los riscos
que aguardan tu llegada
con servicial lava
de pasión encendida...
Abré el telón de la locura
y sin dejar de verme pura
adueñate de cada sendero
que entre fuego se ofrece
a ser corona, trono y reino...
Toma de esta fuente
la simiente que necesites
para saciar la sed
que en la piel te grita
y busca bajo mi cuerpo
la gloria infinita...
Saca los rugidos
de esta leona cautiva
y vuélveme nativa
de tu carne viril,
desata sin fin
el desenfreno en el cielo
y acude a ser el señor
de este febril ruego.
aulla febril
el deseo de la piel
por desembocar
en tus besos agitados
y que arranquen
el hambre
de ser saciados...
Bajo el hechizo
de luz de luna
en el pecho
se acunan los riscos
que aguardan tu llegada
con servicial lava
de pasión encendida...
Abré el telón de la locura
y sin dejar de verme pura
adueñate de cada sendero
que entre fuego se ofrece
a ser corona, trono y reino...
Toma de esta fuente
la simiente que necesites
para saciar la sed
que en la piel te grita
y busca bajo mi cuerpo
la gloria infinita...
Saca los rugidos
de esta leona cautiva
y vuélveme nativa
de tu carne viril,
desata sin fin
el desenfreno en el cielo
y acude a ser el señor
de este febril ruego.
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