carvajal
Poeta recién llegado
“Hice un alto en mi vida, y reflexioné
Hice un alto en mi vida y en ti pensé;
Preocupado y como un loco
Sobre paso presuroso te miré;
Tú no me decías nada
Y en tu cara reflejabas sencillez;
Fue cuando tus finos labios
Me quisieron decir algo, hijo ven;
Y a mi corazón golpeaba
Una palabra anhelada, perdóname;
Me abracé a ti,
Y mis lágrimas te hablaron de mi ayer
Me abracé a ti,
Mientras tú comprendías mi niñez;
Lo asombroso de aquel caso,
Era que allí a nuestro lado pude ver
A un hombre moreno y alto
Que reflejaba en sus años su vejez;
Y su mano calurosa
En mi frente sudorosa se postró
Y mi viejo embelesado
Me dijo no llores hijo y me beso;
Y abracé a los dos,
Y mi alma se preñaba de emoción,
Viejos por favor,
Vean las penas de este hijo
Suplico Perdón.
Hice un alto en mi vida y en ti pensé;
Preocupado y como un loco
Sobre paso presuroso te miré;
Tú no me decías nada
Y en tu cara reflejabas sencillez;
Fue cuando tus finos labios
Me quisieron decir algo, hijo ven;
Y a mi corazón golpeaba
Una palabra anhelada, perdóname;
Me abracé a ti,
Y mis lágrimas te hablaron de mi ayer
Me abracé a ti,
Mientras tú comprendías mi niñez;
Lo asombroso de aquel caso,
Era que allí a nuestro lado pude ver
A un hombre moreno y alto
Que reflejaba en sus años su vejez;
Y su mano calurosa
En mi frente sudorosa se postró
Y mi viejo embelesado
Me dijo no llores hijo y me beso;
Y abracé a los dos,
Y mi alma se preñaba de emoción,
Viejos por favor,
Vean las penas de este hijo
Suplico Perdón.