ivoralgor
Poeta fiel al portal
Es de suponer que el tiempo despierta en tus manos
que son los ojos del alma que suspiran
en los recónditos recuerdos de la piel
cuando dormita en una caricia tenue de arrebatos llena.
El mañana de la cordura se disipa en el lunar
que porta el amanecer en su ombligo llano,
en los vestigios de un sol cansino
de sueños dispersos y alma disoluta.
La mitad del cielo se acumula en tus besos,
en las ranuras del pasado
proponiendo floresta frondosa
amagando el calor del amor acuestas.
Es de suponer que todo bifurca en tus gemidos
al penetrar el alba del sueño quieto
arropado con el caudal de insomnios mudos
que sirven de consuelo a los jadeos sordos.
Es de suponer que el tiempo despierta en tus manos
y los besos mansos de mi alma atormentada
en el manto de las sienes de tu alcoba
junto al reloj de tus caricias póstumas.
Es de suponer que me amas como yo te amo
y que mueres al embriagarte con la soledad de mi presencia
igual que lo hago con la inmensidad de tu ausencia.
que son los ojos del alma que suspiran
en los recónditos recuerdos de la piel
cuando dormita en una caricia tenue de arrebatos llena.
El mañana de la cordura se disipa en el lunar
que porta el amanecer en su ombligo llano,
en los vestigios de un sol cansino
de sueños dispersos y alma disoluta.
La mitad del cielo se acumula en tus besos,
en las ranuras del pasado
proponiendo floresta frondosa
amagando el calor del amor acuestas.
Es de suponer que todo bifurca en tus gemidos
al penetrar el alba del sueño quieto
arropado con el caudal de insomnios mudos
que sirven de consuelo a los jadeos sordos.
Es de suponer que el tiempo despierta en tus manos
y los besos mansos de mi alma atormentada
en el manto de las sienes de tu alcoba
junto al reloj de tus caricias póstumas.
Es de suponer que me amas como yo te amo
y que mueres al embriagarte con la soledad de mi presencia
igual que lo hago con la inmensidad de tu ausencia.