Byroniana
Poeta fiel al portal
Supongo que perdí
Supongo que perdí. El Amor jugó sucio,
hábil, jugó muy mal. Supongo restañar
crisis, bajones, descontroles y ataques.
Aun así, digo que lo amo. Así es.
Y solo por amarlo ya no hay más
que decir. Ya lo perdoné. Ya lo odié.
Ya quedé libre, y ya, entre todo
el barullo, por fin me encontré.
Me vendí sin precio ni compra,
al regalo del amor, o sea, entregué.
Supongo que debe ser así. Supongo.
Él no sabe que me siento más fuerte
que siempre, porque sin duda,
me confirmé en creer que soy mucho
más que un ideal que no tomó y
una realidad que no creyó. Gracias.
Fuiste la doble experiencia que me armó.
Fuiste la cobardía que te moldeaste.
Fuiste la inseguridad que me hace segura.
Tuviste que hacerme daño para entender,
quitarme inocencia para ser más inocente.
Sí, supongo que perdí. Y cuando ya haya
perdido todas las ropas, y esté casi desnuda,
sin nada, ni voz, ni articulaciones de nada,
seré más libre que nunca, más viva, más yo.
Supongo que perdí, para ser más Alma,
lo que sea, pero perdí. Y ahí quede todo.
Supongo que perdí. El Amor jugó sucio,
hábil, jugó muy mal. Supongo restañar
crisis, bajones, descontroles y ataques.
Aun así, digo que lo amo. Así es.
Y solo por amarlo ya no hay más
que decir. Ya lo perdoné. Ya lo odié.
Ya quedé libre, y ya, entre todo
el barullo, por fin me encontré.
Me vendí sin precio ni compra,
al regalo del amor, o sea, entregué.
Supongo que debe ser así. Supongo.
Él no sabe que me siento más fuerte
que siempre, porque sin duda,
me confirmé en creer que soy mucho
más que un ideal que no tomó y
una realidad que no creyó. Gracias.
Fuiste la doble experiencia que me armó.
Fuiste la cobardía que te moldeaste.
Fuiste la inseguridad que me hace segura.
Tuviste que hacerme daño para entender,
quitarme inocencia para ser más inocente.
Sí, supongo que perdí. Y cuando ya haya
perdido todas las ropas, y esté casi desnuda,
sin nada, ni voz, ni articulaciones de nada,
seré más libre que nunca, más viva, más yo.
Supongo que perdí, para ser más Alma,
lo que sea, pero perdí. Y ahí quede todo.
Recuerdo que hace como 15 días, no se bien, Alejandro, nuestro y gran artista, como muchos, de la poesía, me pidió el favor de escribir, algún día, un poema mío como si fuese una de las conversaciones que mantengo con alguien, sin rebuscamientos ni de los simples, que a veces son también muy complicados. Así que, este lo escribo en su honor, pues lo pidió, y en honor a una nueva forma de experimentarme a mí misma la seguridad de ser más mía, más del mundo, y más del Amor.