sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Surfeando en la tristeza,
con las lágrimas de mi poema,
se volvía de sombras las cenizas
en las aguas de mi caída
hasta caer entre su brisa
rizada entre mis pestañas
caídas en mis pupilas,
desnudada entre los latidos
para probar la muerte
surfeando en la tristeza,
caído con mirada de cera,
sin saber donde se planchaba mi cuerpo
en la hora y el adiós,
el entierro de un tiempo de condena,
de un adiós,
de beber el tiempo
sufriendo pero surfeando,
es como dicen los sueños decapitados,
que su mañana es corta
su palabra era la capital
en su adiós,
surfeando a su vera
yo no quise mi corazón
pues cayendo entre su sangre
supe lo que era sufrir
por un amor.
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