GABRIEL GUILLERMO
Poeta recién llegado
Entre tanta lluvia surreal
se coló un rayo
asimétrico y potente
que iluminó sus cuerpos,
unidos como una sola sombra.
Uno o dos truenos
hicieron vibrar
tanto el suelo
como el cielo,
como si aprobaran
el encuentro.
Se acostumbraron
rápido e inesperadamente,
como en esos cuentos berretas
de revistas baratas
amontonadas en un rincón
del sótano húmedo,
o en una caja olvidada
en el altillo,
con olor a polvo
y recuerdos.
Y la certeza,
proporcionalmente
incómoda,
de la persistencia.
G.G.G.
MAY / 2026
se coló un rayo
asimétrico y potente
que iluminó sus cuerpos,
unidos como una sola sombra.
Uno o dos truenos
hicieron vibrar
tanto el suelo
como el cielo,
como si aprobaran
el encuentro.
Se acostumbraron
rápido e inesperadamente,
como en esos cuentos berretas
de revistas baratas
amontonadas en un rincón
del sótano húmedo,
o en una caja olvidada
en el altillo,
con olor a polvo
y recuerdos.
Y la certeza,
proporcionalmente
incómoda,
de la persistencia.
G.G.G.
MAY / 2026