M.G.Is
Poeta recién llegado
La habitación del piano era grande y nostálgica, con vidrieras que cubrían dos tercios de la pared que daba al este justo donde ella mi juez, acostumbraba ha aparecer después de las once de la noche, venia del cielo vestida como una princesa, el cabello negro recogido en una coleta sencilla y abrazando un conejo, le encantaba la idea de recostarse en el diván de tapiz rojo que se hallaba cerca del balcón con una espectacular vista al lago. Cruzaba las piernas, delicadas, blancas como porcelana, posando su extraña pero encantadora mirada sobre mi, me forzaba a tocar para ella insólitas piezas de música, que yo con mi gran, pero común talento podía interpretar en el violín o en el piano, según sus caprichos.
Le he contado mis maldades, mis pecados más atroces, pero no se inmuta, eso me trastorna, me asusta su calma y la forma en la que acaricia su estúpido conejo negro, cuando me habla para decirme: -¡tus pecados son tan comunes que me aburren y tus maldades tan absurdas que me provocan risa, es que en el mundo ya lo he visto todo, tu no me puedes dar otra cosa que no sea tu música!
Entonces enfurezco, grito con coraje, mientras ella sonríe y cuando elijo matarle ella no esta, me decido por llorar en lugar de destruirlo todo. ¡Que mi música es todo lo que puedo darle!, ¿por qué solo mi música? , si me lo pidiera yo le entregaba mi alma, pero para ella mi alma es tan simple.
Entonces lo comprendí, le daría mi alma oculta en la música, así podría amarme. Comencé a escribir hermosas canciones, aprendí a tocar nuevos instrumentos, a cantar como los pájaros esperando la noche en la que llegara, para entonces yo era más que un simple mortal, yo era un artista, un poeta.
Pero no le basto. Dijo: ¡Yo inspiro a mejores artistas y hago poetas a los que ilumino, yo no podría amarte!
Envió mi corazón al fondo.
Y para mantenerla a mi lado solo hice lo que a ella más le gustaba.
ELLA ERA: maravillosa,inalcanzable, caprichosa aun le gusta espiarme por la ventana, aun esta por el cielo presumida, pidiéndome a gritos que toque para ella, mis pecados con el piano.

Le he contado mis maldades, mis pecados más atroces, pero no se inmuta, eso me trastorna, me asusta su calma y la forma en la que acaricia su estúpido conejo negro, cuando me habla para decirme: -¡tus pecados son tan comunes que me aburren y tus maldades tan absurdas que me provocan risa, es que en el mundo ya lo he visto todo, tu no me puedes dar otra cosa que no sea tu música!
Entonces enfurezco, grito con coraje, mientras ella sonríe y cuando elijo matarle ella no esta, me decido por llorar en lugar de destruirlo todo. ¡Que mi música es todo lo que puedo darle!, ¿por qué solo mi música? , si me lo pidiera yo le entregaba mi alma, pero para ella mi alma es tan simple.
Entonces lo comprendí, le daría mi alma oculta en la música, así podría amarme. Comencé a escribir hermosas canciones, aprendí a tocar nuevos instrumentos, a cantar como los pájaros esperando la noche en la que llegara, para entonces yo era más que un simple mortal, yo era un artista, un poeta.
Pero no le basto. Dijo: ¡Yo inspiro a mejores artistas y hago poetas a los que ilumino, yo no podría amarte!
Envió mi corazón al fondo.
Y para mantenerla a mi lado solo hice lo que a ella más le gustaba.
ELLA ERA: maravillosa,inalcanzable, caprichosa aun le gusta espiarme por la ventana, aun esta por el cielo presumida, pidiéndome a gritos que toque para ella, mis pecados con el piano.

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