Maria P Gallo
Poeta fiel al portal
Sus Manos
Las manos de mi amado,
son como bastones
que me sostienen con caricias,
que tocan mi rostro,
que lo rosan con delicadeza.
Son como brazaletes de dulzura
bañados en oro,
con incrustaciones de piedras preciosas.
Sus manos son algodones que sanan,
son como colchones reparadores;
son miel que repara las heridas
del que muere,
con uno solo
de sus abrazos.
El es creativo, talentoso y diestro,
sus dedos son pinceles,
que convierten un lienzo blanco,
en paisaje;
un espacio vacio
en uno lleno de colores.
Sus manos son fuertes,
con ellas me levanta cuando caigo;
sus dedos son amorosos,
con ellos abraza mi mano,
cuando caminamos juntos,
con ellos me sujeta con fuerza,
cuando voy a caerme.
Los brazos de mi amado me besan,
cuando él me abraza;
y mis labios lo abrazan,
cuando besan su rostro;
cuando le digo "te quiero"
con una sonrisa,
"jamás te dejaré"
con un te quiero,
y "te amo"
con un te amo.
Las manos de mi amado,
son como bastones
que me sostienen con caricias,
que tocan mi rostro,
que lo rosan con delicadeza.
Son como brazaletes de dulzura
bañados en oro,
con incrustaciones de piedras preciosas.
Sus manos son algodones que sanan,
son como colchones reparadores;
son miel que repara las heridas
del que muere,
con uno solo
de sus abrazos.
El es creativo, talentoso y diestro,
sus dedos son pinceles,
que convierten un lienzo blanco,
en paisaje;
un espacio vacio
en uno lleno de colores.
Sus manos son fuertes,
con ellas me levanta cuando caigo;
sus dedos son amorosos,
con ellos abraza mi mano,
cuando caminamos juntos,
con ellos me sujeta con fuerza,
cuando voy a caerme.
Los brazos de mi amado me besan,
cuando él me abraza;
y mis labios lo abrazan,
cuando besan su rostro;
cuando le digo "te quiero"
con una sonrisa,
"jamás te dejaré"
con un te quiero,
y "te amo"
con un te amo.
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