coral
Una dama muy querida en esta casa.
Sus ojos se perdieron
Ella esperaba en las noches
de faroles, alumbrando las parejas,
tomadas de las manos, formando corazones
que se perdían en las oscuridad tras las palmeras.
de faroles, alumbrando las parejas,
tomadas de las manos, formando corazones
que se perdían en las oscuridad tras las palmeras.
¡Siempre miraba, suspirando en los balcones!
adornados con cascabeles de colores,
tintineantes campanas de azucenas
y velones con aroma de alhucema.
adornados con cascabeles de colores,
tintineantes campanas de azucenas
y velones con aroma de alhucema.
No suspiraba, porque el aire fresco
golpeaba sus mejillas doradas,
de un suave terciopelo adornadas
y alborotaba sus cabellos,
formando olas, acompañando al viento.
golpeaba sus mejillas doradas,
de un suave terciopelo adornadas
y alborotaba sus cabellos,
formando olas, acompañando al viento.
Sus ojos se perdieron en la noche,
queriendo encontrar mas allá del firmamento,
la mirada austera, que la dejó sufriendo.
¡Pobre chiquilla, que no quiere entenderlo!
queriendo encontrar mas allá del firmamento,
la mirada austera, que la dejó sufriendo.
¡Pobre chiquilla, que no quiere entenderlo!
¡La noche sola se llenó de versos!
alguien cantó regalándole luceros,
ella creyó con sus manos sostenerlos
pero se convirtieron en cristales de hielo,
que con el soplo de su aliento
se fueron poco apoco diluyendo.
alguien cantó regalándole luceros,
ella creyó con sus manos sostenerlos
pero se convirtieron en cristales de hielo,
que con el soplo de su aliento
se fueron poco apoco diluyendo.
Quedó tan triste la extasiada niña,
¡mirando que sus manos quedaron tan vacías!
después que estos cristales formaron poseía
y no quedaba más que un rastro de mentiras.
¡mirando que sus manos quedaron tan vacías!
después que estos cristales formaron poseía
y no quedaba más que un rastro de mentiras.
Prudencia arenas
Coral.
Coral.