Tomas Rodriguez
Poeta recién llegado
Las lágrimas transforman las ventanas del alma,
las evidencian
El dolor se asoma,
pidiendo a gritos salir de esa prisión
Desesperados, ellos, buscan distracción,
buscan un momento de olvido
Por momentos, no aguantan y caen sin darse cuenta,
en ese abismo interminable
No se sabe que es, no se sabe el porqué,
pero en ellos, la vida, se ve reflejada en un ínfimo segundo
Tal vez sigan solitarios eternamente, o tal vez, el amor los calme,
y libere ese martirio insoportable
Esa es la esperanza de este autor,
ojala que de a poco, se transforme en convicción
Y que llegue un día, ese día,
en que sus ojos brillen de alegría y felicidad,
y esa transparencia refleje lo más bello de la vida, lo más bello de su vida
Ahí sí, mi corazón, permanecerá tranquilo por siempre
las evidencian
El dolor se asoma,
pidiendo a gritos salir de esa prisión
Desesperados, ellos, buscan distracción,
buscan un momento de olvido
Por momentos, no aguantan y caen sin darse cuenta,
en ese abismo interminable
No se sabe que es, no se sabe el porqué,
pero en ellos, la vida, se ve reflejada en un ínfimo segundo
Tal vez sigan solitarios eternamente, o tal vez, el amor los calme,
y libere ese martirio insoportable
Esa es la esperanza de este autor,
ojala que de a poco, se transforme en convicción
Y que llegue un día, ese día,
en que sus ojos brillen de alegría y felicidad,
y esa transparencia refleje lo más bello de la vida, lo más bello de su vida
Ahí sí, mi corazón, permanecerá tranquilo por siempre
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