• Nuevo Hazte Mecenas sin publicidad, blog propio, y apoya la poesía en español. Mi Libro de Poesía · Métrica Española (beta)

Suspira Saturno

infeliz?

Feliz
Aprender a sentir

Hoy el grito que llevo encerrado,
arrinconado en la boca,
me atraviesa sin gestos la mejilla,
sólo con sus barrotes
y su lengua salada.

Se me oxida esta calma,
leprosa de vientos
y fondos marinos.

Hoy nuestros girasoles
son un campo
de grises molinos
que escupen aceite.

Tengo que hallarme intacto,
detrás de la maleza,
para amarte de nuevo.
Tengo que susurrarte cien aromas
o armarte una sonrisa
que huela a primavera.

Hoy voy a sosegar mis emociones,
como un rosal que empapa sus espinas de rocío
para dar tiernos besos de luz a cada rosa.


Aprender a amar

Quiero que tú me aprendas,
como yo aprendo el hueco de tu árbol,
como yo aprendo el fuego de tu monte
y su espalda ceniza.

Quiero que tú me aprendas
sin colores,
como el gesto nublado de la noche
y su ceño fruncido a las estrellas,
como yo aprendo el pájaro callado
que anida en tu mejilla.

Quiero aprender, si no,
que no me aprendas,
para cuajar tu adiós de crisantemos,
cuando tu corazón se arrugue
y se desprenda.
 
Última edición:
Aprender a sentir

Hoy el grito que llevo encerrado,
arrinconado en la boca,
me atraviesa sin gestos la mejilla,
sólo con sus barrotes
y su lengua salada.

Se me oxida esta calma,
leprosa de vientos
y fondos marinos.

Hoy nuestros girasoles
son un campo
de grises molinos
que escupen aceite.

Tengo que hallarme intacto,
detrás de la maleza,
para amarte de nuevo.
Tengo que susurrarte cien aromas
o armarte una sonrisa
que huela a primavera.

Hoy voy a sosegar mis emociones,
como un rosal que empapa sus espinas de rocío
para dar tiernos besos de luz a cada rosa.


Aprender a amar

Quiero que tú me aprendas,
como yo aprendo el hueco de tu árbol,
como yo aprendo el fuego de tu monte
y su espalda ceniza.

Quiero que tú me aprendas
sin colores,
como el gesto nublado de la noche
y su ceño fruncido a las estrellas,
como yo aprendo el pájaro callado
que anida en tu mejilla.

Quiero aprender, si no,
que no me aprendas,
para cuajar tu adios de crisantemos,
cuando tu corazón se arrugue
y se desprenda.



Aprender a sentir, aprender a amar. Y entre los anillos de Saturno, una lección de Poesía.

Excelente, Francisco. Estrellas de toditos los planetas y un abrazo argentino.
 
En verdad, es lo único, lo único, que si queremos se puede aprender. Siempre tus versos de flores y perfumes, siempre, las imágenes que creás levantan emociones y cuajan los ojos de hermosura.
Saludos, Francisco!

Se puede aprender, pero es muy difícil. A veces es muy fácil y otras, un pequeño detalle puede complicarlo todo. Me gusta verte por aquí, Vivi, y que seas la primera. Un beso y gracias.
 
Un gran trabajo en los tres poemas que haz publicado hoy, muy buenos, en estos dos su sentimiento es muy cálido ( más en el segundo, una gran búsqueda en el primero), hermoso juego de imágenes, tienes la pluma suelta amigo te felicito!!.

Gracias Gus, aunque este poema no es del todo nuevo :) aunque tampoco tiene más de dos meses. De todas formas sí que estaba suelta la pluma esta tarde.

Un abrazo.
 
Aprender a sentir

Hoy el grito que llevo encerrado,
arrinconado en la boca,
me atraviesa sin gestos la mejilla,
sólo con sus barrotes
y su lengua salada.

Se me oxida esta calma,
leprosa de vientos
y fondos marinos.

Hoy nuestros girasoles
son un campo
de grises molinos
que escupen aceite.

Tengo que hallarme intacto,
detrás de la maleza,
para amarte de nuevo.
Tengo que susurrarte cien aromas
o armarte una sonrisa
que huela a primavera.

Hoy voy a sosegar mis emociones,
como un rosal que empapa sus espinas de rocío
para dar tiernos besos de luz a cada rosa.


Aprender a amar

Quiero que tú me aprendas,
como yo aprendo el hueco de tu árbol,
como yo aprendo el fuego de tu monte
y su espalda ceniza.

Quiero que tú me aprendas
sin colores,
como el gesto nublado de la noche
y su ceño fruncido a las estrellas,
como yo aprendo el pájaro callado
que anida en tu mejilla.

Quiero aprender, si no,
que no me aprendas,
para cuajar tu adios de crisantemos,
cuando tu corazón se arrugue
y se desprenda.

Hay poetas a los que busco cuando quiero impregnarme de imágenes bellas, entre ellos estás tú, Francisco, pero es que no es eso sólo, tienes la gran virtud de arrojar luz para hacer de la poesía, poesía y de los sentimientos que nos reflejas con tu sentir, bello y profundo sentir...

también suspiro desde una órbita desconocida hoy...

un beso Fran, y mil estrellas galácticas para ti
 
es bueno volver a leer tu poesia exquisita Francisco, me recuerda los buenos tiempos, donde publicabas mucho.

un abracito, espero que estes de lujo, y que sigas escribiendo.

Aprender a sentir

Hoy el grito que llevo encerrado,
arrinconado en la boca,
me atraviesa sin gestos la mejilla,
sólo con sus barrotes
y su lengua salada.

Se me oxida esta calma,
leprosa de vientos
y fondos marinos.

Hoy nuestros girasoles
son un campo
de grises molinos
que escupen aceite.

Tengo que hallarme intacto,
detrás de la maleza,
para amarte de nuevo.
Tengo que susurrarte cien aromas
o armarte una sonrisa
que huela a primavera.

Hoy voy a sosegar mis emociones,
como un rosal que empapa sus espinas de rocío
para dar tiernos besos de luz a cada rosa.


Aprender a amar

Quiero que tú me aprendas,
como yo aprendo el hueco de tu árbol,
como yo aprendo el fuego de tu monte
y su espalda ceniza.

Quiero que tú me aprendas
sin colores,
como el gesto nublado de la noche
y su ceño fruncido a las estrellas,
como yo aprendo el pájaro callado
que anida en tu mejilla.

Quiero aprender, si no,
que no me aprendas,
para cuajar tu adios de crisantemos,
cuando tu corazón se arrugue
y se desprenda.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba