mert ekert
Poeta recién llegado
Sublime arena forjadora de cristal, del cual surge tu llanto, sediento del oasis venenoso de la vida.
Yaces en el regazo del invierno,
sin vida en tu aliento,
nada existe en el paraje de tus
hermosos ojos.
La fría noche sofoca el dulce calor de muerte,
entre la niebla de la razón,
en mi rencor (pasión) las dunas de dolor dibujen el horizonte del corazón.
Grises son los saludos en el abrir del dolor,
el viento fluye como marea lunar borrando los pasos de tu ardiente razón.
Yaces en el regazo del invierno,
sin vida en tu aliento,
nada existe en el paraje de tus
hermosos ojos.
La fría noche sofoca el dulce calor de muerte,
entre la niebla de la razón,
en mi rencor (pasión) las dunas de dolor dibujen el horizonte del corazón.
Grises son los saludos en el abrir del dolor,
el viento fluye como marea lunar borrando los pasos de tu ardiente razón.