Novalistian
Poeta recién llegado
Agrio suspiro de un enamorado,
ligero expirar al aire de plomo,
por desprenderse la carga del alma,
es mejor suspirar que haber llorado,
inmensa la fuerza de la ira como
la tempestad en un mar en calma.
Tú me has enamorado,
yo me dejé enamorar,
tú de mí te has marchado,
y yo te dejé marchar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que ciñen al mundo en tristeza,
aquellos que colman aire en su dolor,
aquellos que de vida han enfermado,
aquellos que lloran a su belleza
porque el vivir ha perdido su color.
El frío acero de una espada roja
por la sangre vertida de un vasallo,
dejar más ventriculado al corazón,
¡Ay! ¡Dejadme agonizar en congoja!
¡No hay antídoto al venenoso fallo!
Enésimo suspirar en mi pasión...
Tú a mí me has rechazado,
yo me hice rechazar,
de mí te has olvidado,
porque yo me hice olvidar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que no aceptan la certeza,
aquellos desentrañados por amor,
aquellos que gargantas han quemado,
aquellos que han ganado la pobreza
porque lo dieron todo por su señor.
Si hay algo en que no sea romántico,
es en la idea de morirme joven,
quiero seguir viviendo suspirando,
tener un tardío fin dramático,
escribir aquello que otros no pueden,
y no malgastar mi tiempo llorando.
¿Tú tal vez me has amado?
Yo te aseguro el amar,
¿Tú por qué me has odiado?
Yo jamás te voy a odiar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que rebajan la viveza,
aquellos que destripan como un tumor,
aquellos que reviven lo olvidado,
aquellos que expulsan su tristeza
porque no ayuda al buscar un nuevo amor.
Lágrimas de cristal fundido abrasan
los carrillos latiendo en su caída
dejando reguero de pena en mi faz,
¿Acaso los demonios no se cansan?
¿No hay para mortificar otra vida?
¡¡¡La muerte no es mi sinónimo de paz!!!
Me habrías adorado
si te pudiera cantar,
tú me habrías amado
si en mí quisieras entrar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que entre llantos son grandeza,
aquellos majestuosos en el clamor,
aquellos que la dama han blasfemado,
aquellos que al júbilo dan pereza
porque les impide crecer el temor.
¿Es ley del amor el perder y el ganar?
¿Para qué quiero entonces la libertad?
No es vida el vivir con corazón roto,
al caer milagro del cielo esperar,
no querer ni vivir en cada amistad,
ser la soledad lo único que noto.
De mí te has alejado,
yo te quiero a mí acercar,
deja el rencor de lado,
pues es mejor que matar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que demuestran su flaqueza,
aquellos en los que brota el deshonor,
aquellos que lloran sobre mojado,
aquellos que en la pena ven pureza
porque ya para nadie son el mejor.
¿Es cierto que te marchas?
¿De menos no me echarás?
Pues mejor que no lo hagas,
¡yo no lo haré nunca más!
Son los suspiros del enamorado
aquellos que añoran bella sonrisa,
aquellos que van perdiendo su intención,
aquellos que algún duende ha contagiado,
aquellos que en entierro ven la risa
porque ya ven el Sol con esta canción.
ligero expirar al aire de plomo,
por desprenderse la carga del alma,
es mejor suspirar que haber llorado,
inmensa la fuerza de la ira como
la tempestad en un mar en calma.
Tú me has enamorado,
yo me dejé enamorar,
tú de mí te has marchado,
y yo te dejé marchar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que ciñen al mundo en tristeza,
aquellos que colman aire en su dolor,
aquellos que de vida han enfermado,
aquellos que lloran a su belleza
porque el vivir ha perdido su color.
El frío acero de una espada roja
por la sangre vertida de un vasallo,
dejar más ventriculado al corazón,
¡Ay! ¡Dejadme agonizar en congoja!
¡No hay antídoto al venenoso fallo!
Enésimo suspirar en mi pasión...
Tú a mí me has rechazado,
yo me hice rechazar,
de mí te has olvidado,
porque yo me hice olvidar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que no aceptan la certeza,
aquellos desentrañados por amor,
aquellos que gargantas han quemado,
aquellos que han ganado la pobreza
porque lo dieron todo por su señor.
Si hay algo en que no sea romántico,
es en la idea de morirme joven,
quiero seguir viviendo suspirando,
tener un tardío fin dramático,
escribir aquello que otros no pueden,
y no malgastar mi tiempo llorando.
¿Tú tal vez me has amado?
Yo te aseguro el amar,
¿Tú por qué me has odiado?
Yo jamás te voy a odiar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que rebajan la viveza,
aquellos que destripan como un tumor,
aquellos que reviven lo olvidado,
aquellos que expulsan su tristeza
porque no ayuda al buscar un nuevo amor.
Lágrimas de cristal fundido abrasan
los carrillos latiendo en su caída
dejando reguero de pena en mi faz,
¿Acaso los demonios no se cansan?
¿No hay para mortificar otra vida?
¡¡¡La muerte no es mi sinónimo de paz!!!
Me habrías adorado
si te pudiera cantar,
tú me habrías amado
si en mí quisieras entrar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que entre llantos son grandeza,
aquellos majestuosos en el clamor,
aquellos que la dama han blasfemado,
aquellos que al júbilo dan pereza
porque les impide crecer el temor.
¿Es ley del amor el perder y el ganar?
¿Para qué quiero entonces la libertad?
No es vida el vivir con corazón roto,
al caer milagro del cielo esperar,
no querer ni vivir en cada amistad,
ser la soledad lo único que noto.
De mí te has alejado,
yo te quiero a mí acercar,
deja el rencor de lado,
pues es mejor que matar.
Son los suspiros del enamorado
aquellos que demuestran su flaqueza,
aquellos en los que brota el deshonor,
aquellos que lloran sobre mojado,
aquellos que en la pena ven pureza
porque ya para nadie son el mejor.
¿Es cierto que te marchas?
¿De menos no me echarás?
Pues mejor que no lo hagas,
¡yo no lo haré nunca más!
Son los suspiros del enamorado
aquellos que añoran bella sonrisa,
aquellos que van perdiendo su intención,
aquellos que algún duende ha contagiado,
aquellos que en entierro ven la risa
porque ya ven el Sol con esta canción.
