Triana Serena
Poeta recién llegado
Suspiro...
me acuerdo de tu boca
y suspiro.
Revivo tu mirada
y suspiro.
Veo hacia la nada
y me pregunto por qué vivo.
Suspiro...
deseo besarte mucho
y con ganas me rio.
Me imagino tu sorpresa
y a vos también te imagino.
Me acuerdo de tus manos
y suspiro.
Suspiro...
siento lo que nunca tuve:
tus palabras en mi oído.
Murmuro mis deseos
(como el murmullo del río).
Te diviso alla a lo lejos
y finalmente suspiro.
Suspiro...
te estás acercando, celoso
de las caricias del frío.
Me mirás indiferente,
pienso y otra vez me río:
"Sos como te recuerdo",
me siento y suspiro.
Suspiro...
Me preguntás por qué
y entonces digo:
"No sé qué decirte,
tengo muchos motivos"
Me tomas, de golpe, la mano
y escucho tu propio suspiro.
Suspiro...
pero ya no estoy sola:
vos estás conmigo.
Observo a la gente
y en mi consciencia me digo:
¿Qué sería del mundo
sin tantos suspiros?
Nuevamente suspiro.
En la calidez de tu abrazo
no siento ya mi corazón herido.
Me doy cuenta entonces
de lo que nunca había entendido:
que los besos viajan y nos llaman
a través de los suspiros.
me acuerdo de tu boca
y suspiro.
Revivo tu mirada
y suspiro.
Veo hacia la nada
y me pregunto por qué vivo.
Suspiro...
deseo besarte mucho
y con ganas me rio.
Me imagino tu sorpresa
y a vos también te imagino.
Me acuerdo de tus manos
y suspiro.
Suspiro...
siento lo que nunca tuve:
tus palabras en mi oído.
Murmuro mis deseos
(como el murmullo del río).
Te diviso alla a lo lejos
y finalmente suspiro.
Suspiro...
te estás acercando, celoso
de las caricias del frío.
Me mirás indiferente,
pienso y otra vez me río:
"Sos como te recuerdo",
me siento y suspiro.
Suspiro...
Me preguntás por qué
y entonces digo:
"No sé qué decirte,
tengo muchos motivos"
Me tomas, de golpe, la mano
y escucho tu propio suspiro.
Suspiro...
pero ya no estoy sola:
vos estás conmigo.
Observo a la gente
y en mi consciencia me digo:
¿Qué sería del mundo
sin tantos suspiros?
Nuevamente suspiro.
En la calidez de tu abrazo
no siento ya mi corazón herido.
Me doy cuenta entonces
de lo que nunca había entendido:
que los besos viajan y nos llaman
a través de los suspiros.