Hoover White
Poeta adicto al portal
Esta vez quédate
aquí a mi lado
durmiente mariposa,
cómo un viento sutil
¡Que vuelas y te posas,
que vuelas y te posas!
Y dame, fragante amada
el beso más dulce,
más que el de los campos
suelen ceder.
Esta vez duérmete
risueña mariposa,
aquí en mi hombro...
para que se alegre este querer.
Al amor de mi vida que vive siempre en mí,
en los jardines bastos de todo este amor.
A ti, la rosa y el lirio más bello, el beso
más amoroso, pues tú pones color y vida
a este gran sentir.
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