Anthony White
Poeta recién llegado
Recorrer con mis manos
cada pedacito de tu rostro
palpando, sintiendo
entre las yemas de los dedos
cada llaga de tu pasado,
cada ojera de insomnio
que ha albergado
esa mirada cansada pero feliz
que tanto me ha mirado.
Y devolver a ese cuerpo
tantísimas caricias debidas,
enredando tirabuzones
con cada sonrojo de las mejillas
y, con la cadencia aún no dormida
de mis susurros en tus oídos,
gritarte en silencio
que siempre has sido mi vida.
Antonio Blanco
cada pedacito de tu rostro
palpando, sintiendo
entre las yemas de los dedos
cada llaga de tu pasado,
cada ojera de insomnio
que ha albergado
esa mirada cansada pero feliz
que tanto me ha mirado.
Y devolver a ese cuerpo
tantísimas caricias debidas,
enredando tirabuzones
con cada sonrojo de las mejillas
y, con la cadencia aún no dormida
de mis susurros en tus oídos,
gritarte en silencio
que siempre has sido mi vida.
Antonio Blanco