Roger Garcia
Poeta recién llegado
No porque hayas sido
susurros en la noche
y porque me reproche
el haberte conocido
no por la lejanía
triste de tu nombre
y por la angustia que deja
la inoportuna despedida
no porque dejes de ser mía
dejaré de amarte entonces
y dejaré de contemplar callado
la piel sedosa, la mirada insomne,
No porque huyas confundida
De un amor inocente
Del que no encuentras salida
Y pienses hallar en el cielo
Lo que no hallaste en la vida
No porque camines
de manos sombrías
Y niegues que me amaste
Aunque me ames todavía
no porque dejes de ser mía
dejaré de amarte entonces
y dejaré de evocar tu recuerdo
con interminable agonía
y aunque continúes siendo
la más triste fantasía
que en la hora aquella
dejó mis versos sin poesía
yo muerto ya bajo mi tumba
te amaré como el primer día
susurros en la noche
y porque me reproche
el haberte conocido
no por la lejanía
triste de tu nombre
y por la angustia que deja
la inoportuna despedida
no porque dejes de ser mía
dejaré de amarte entonces
y dejaré de contemplar callado
la piel sedosa, la mirada insomne,
No porque huyas confundida
De un amor inocente
Del que no encuentras salida
Y pienses hallar en el cielo
Lo que no hallaste en la vida
No porque camines
de manos sombrías
Y niegues que me amaste
Aunque me ames todavía
no porque dejes de ser mía
dejaré de amarte entonces
y dejaré de evocar tu recuerdo
con interminable agonía
y aunque continúes siendo
la más triste fantasía
que en la hora aquella
dejó mis versos sin poesía
yo muerto ya bajo mi tumba
te amaré como el primer día