Juan Cordero
DARKOF
Eterna y fugaz
La visión y la ceguedad
Así eres tú
Que vienes y después te vas.
Rocío de la mañana
Y la fuerte tempestad
Complejo de mi vida
Y toda la simplicidad.
Cambiante como la noche
Oculta en la oscuridad
Anhelo desteñido
Que brilla sin más.
Mi vida esta perdida
Escondida en la infinidad
En alguna parte
En donde jamás llegarás.
En algún horizonte
Se que tu te hallarás
Hermosa y brillante
Como tú y nadie más.
Y quizá con la brisa de otoño
O quizá una estrella fugaz
Pero se que con algo
Siempre tú me recordarás.
Tu imagen risueña
Tu celo y tu faz
Mi dulce condena
Mi simple disfraz.
Eres la dicha, eres la maldad
Eres la creación de esta soledad.
Eres la penumbra
De este, mi ideal
Eres la censura
De mi humilde intimidad.
Relativo consuelo
Que sufre de más
Devorando mis miedos
Hasta la claridad.
Contemplación de mis ojos
Que deleita mi piedad
Concentración de mi enojo
Mi partida y mi exiliad.
Propiciante de mis poemas
De mi inspiración sin cesar
De mi crisol donde guardo
Cada palabra de mi imaginar.
Pintura de mis cuadros
Perdidos en la historicidad
Ruptura de mis hechos
Ocultos en la inutilidad.
Lapida enterrada
En el pasaje de mi juventud
Sacrificando tu vida
Para darme una virtud.
Amor, tu legado en mí
Amor eterno para ti.
Y a pesar de todo
Se que no volverás
Vertiendo tus sueños
Hasta la iniquidad.
Y quisiera saber
Que sigue de ti
Y quisiera romper
Para poderte seguir.
Seguir amándote como hasta ahora
Seguir soñándote a esta hora
Y pedirte que regreses
Y gritarte no te vallas
Y llorarte ven y vuelve
Que a mi vida tú le faltas.
Porque te amo como ninguno
Porque se que te pierdo como ninguno
Y sabes una cosa:
Te peleare cada noche como ninguno.
Tal vez sea poquito
Pero esta noche
Es todo todito
Para que me escuches
Para que regreses.
La visión y la ceguedad
Así eres tú
Que vienes y después te vas.
Rocío de la mañana
Y la fuerte tempestad
Complejo de mi vida
Y toda la simplicidad.
Cambiante como la noche
Oculta en la oscuridad
Anhelo desteñido
Que brilla sin más.
Mi vida esta perdida
Escondida en la infinidad
En alguna parte
En donde jamás llegarás.
En algún horizonte
Se que tu te hallarás
Hermosa y brillante
Como tú y nadie más.
Y quizá con la brisa de otoño
O quizá una estrella fugaz
Pero se que con algo
Siempre tú me recordarás.
Tu imagen risueña
Tu celo y tu faz
Mi dulce condena
Mi simple disfraz.
Eres la dicha, eres la maldad
Eres la creación de esta soledad.
Eres la penumbra
De este, mi ideal
Eres la censura
De mi humilde intimidad.
Relativo consuelo
Que sufre de más
Devorando mis miedos
Hasta la claridad.
Contemplación de mis ojos
Que deleita mi piedad
Concentración de mi enojo
Mi partida y mi exiliad.
Propiciante de mis poemas
De mi inspiración sin cesar
De mi crisol donde guardo
Cada palabra de mi imaginar.
Pintura de mis cuadros
Perdidos en la historicidad
Ruptura de mis hechos
Ocultos en la inutilidad.
Lapida enterrada
En el pasaje de mi juventud
Sacrificando tu vida
Para darme una virtud.
Amor, tu legado en mí
Amor eterno para ti.
Y a pesar de todo
Se que no volverás
Vertiendo tus sueños
Hasta la iniquidad.
Y quisiera saber
Que sigue de ti
Y quisiera romper
Para poderte seguir.
Seguir amándote como hasta ahora
Seguir soñándote a esta hora
Y pedirte que regreses
Y gritarte no te vallas
Y llorarte ven y vuelve
Que a mi vida tú le faltas.
Porque te amo como ninguno
Porque se que te pierdo como ninguno
Y sabes una cosa:
Te peleare cada noche como ninguno.
Tal vez sea poquito
Pero esta noche
Es todo todito
Para que me escuches
Para que regreses.