El Sultán de la Poesía
Poeta fiel al portal
Oiga tabernero,
tráigame vino ya,
hoy me embriago
en nombre de una dama,
que me ha partido el alma,
con cruel maldad,
creyéndola pura, me dejo sin nada.
No soy de aquí ni de allá,
tengo la piel curtida de tanta algarabía
por los rincones de la vida,
perdido en los aromas de las mozas,
¡oiga tabernero sírvame ya!.
Cuando llegue a viejo,
me quedarán las manos llenitas
de recuerdos, por amores,
que me dejaron hasta
sin burro para andar,
igual me enamoro aunque,
ya no tenga nada para dar.
No tengo oro
ni títulos en los bolsillos
ni tierra para levantar un sobradillo,
pero mire usted tabernero antipático,
como gozo lo bailao
cuando la noche,
me atrapa, enredado,
¡sírvame un vaso de vino carajo!.
Me despido tabernero,
ya no me sirva nada,
voy en busca de la dama
que se llevó toda mi plata,
el burro y la tinaja,
desgraciada que ahora vive
con mi compadre, el burro y la plata
que se llevó en la tinaja.
ELSP
tráigame vino ya,
hoy me embriago
en nombre de una dama,
que me ha partido el alma,
con cruel maldad,
creyéndola pura, me dejo sin nada.
No soy de aquí ni de allá,
tengo la piel curtida de tanta algarabía
por los rincones de la vida,
perdido en los aromas de las mozas,
¡oiga tabernero sírvame ya!.
Cuando llegue a viejo,
me quedarán las manos llenitas
de recuerdos, por amores,
que me dejaron hasta
sin burro para andar,
igual me enamoro aunque,
ya no tenga nada para dar.
No tengo oro
ni títulos en los bolsillos
ni tierra para levantar un sobradillo,
pero mire usted tabernero antipático,
como gozo lo bailao
cuando la noche,
me atrapa, enredado,
¡sírvame un vaso de vino carajo!.
Me despido tabernero,
ya no me sirva nada,
voy en busca de la dama
que se llevó toda mi plata,
el burro y la tinaja,
desgraciada que ahora vive
con mi compadre, el burro y la plata
que se llevó en la tinaja.
ELSP