Nat Guttlein
さん
El paisaje ante mis ojos se devaraja,
la crueldad de los sentimientos que corren hacia mi roto corazón,
trepa y se desliza por entre las ramas de mi soledad.
Se traga mis peones,
saborea a los alfileres,
destruye mis torres y asesina a sangre fría mis caballos.
Mi amada reina se aleja,
mi unica defensa que eran sus manos,
su perfume y el te amo extendido en sus labios,
ahora mismo no quiere voltearme a ver.
Soy un rey sin reino,
y miro en total paz, como la agonía se entrelaza entre mis venas.
Como de mi pecho renacen poemas a cuenta gotas
y la lluvia eterna como el cielo gris sobre mi cabeza,
se extiende hasta nuevo aviso.
El tablero fue mi cuerpo,
y tu juego favorito, fue hacer de él un entretenimiento.
la crueldad de los sentimientos que corren hacia mi roto corazón,
trepa y se desliza por entre las ramas de mi soledad.
Se traga mis peones,
saborea a los alfileres,
destruye mis torres y asesina a sangre fría mis caballos.
Mi amada reina se aleja,
mi unica defensa que eran sus manos,
su perfume y el te amo extendido en sus labios,
ahora mismo no quiere voltearme a ver.
Soy un rey sin reino,
y miro en total paz, como la agonía se entrelaza entre mis venas.
Como de mi pecho renacen poemas a cuenta gotas
y la lluvia eterna como el cielo gris sobre mi cabeza,
se extiende hasta nuevo aviso.
El tablero fue mi cuerpo,
y tu juego favorito, fue hacer de él un entretenimiento.