¿Cómo te lo digo?
Bueno, te lo diré sin complicaciones ni preámbulos,
tajante en los detalles:
y es que vos me gustas, sí, así como te lo digo
y si eso te sorprende a mí mucho más y no exagero
cuando digo que aprendí a quererte a pesar
de tus horrendos y malditos cambios de humor,
a pesar de tus jodidas manías de pleitearme
hasta la lluvia; te lo diré sin complicaciones
ni cursilerías, pero vos ya me hiciste diferente,
ahora te culpo de ser más honesto, de hablarte
con ternura, me jodiste, me cagaste la dureza
y la indiferencia.
¿Y ahora yo qué hago sin vos?
Si la luna no parece ser tan radiante como tu sonrisa,
ni el sol pareciera ser tan caliente como tus abrazos.
si la lluvia no parece refrescarme como tus palabras,
ni la comida pareciera llenarme como tu cariño.
Así que te lo diré así, te lo plantearé como solo yo
suelo tratarte y, aprovéchame hoy, porque mañana
quizás ya no logres enamorarme.