Tajo sin pecho

Solaribus

Poeta veterano en el portal

En el fresco más allá
la canción de la tarde
mece la montaña

no hay prisa

el otoño camina
en remolinos de hojas
bordeando el río

besa la gramilla
en un ondear de polvo
como esperando algo más
de la tierra

se detiene​


inspira hondo


desciende lento
hasta el azul del agua
para beber su tenue vapor
de murmullo

siembra musgos
debajo de los árboles
quiebra ramas secas
como un niño eterno

sonríe triste
de belleza

se inquieta

busca piedras pájaros horizonte
se queda inmóvil
en silencio
luego​

nadie lo ha visto llorar
jamás
en el aire de su bosque
en la soledad de cada brizna
sobre el candil del tibio sol
que humilde trae

nadie ha besado
jamás
los labios de sal
que lo atraviesan

nadie ha visto
su enrevesado rostro
siquiera

ni cosechado los musgos
ni abrazado los pájaros
ni rodeado el horizonte
ni abarcado su cielo

nunca nadie ha visto
sus amarillas manos
ni sus ojos
de viento

ni la luz que acuna
como un tajo sin pecho
 
Última edición:

En el fresco más allá
la canción de la tarde
mece la montaña

no hay prisa

el otoño camina
en remolinos de hojas
bordeando el río

besa la gramilla
en un ondear de polvo
como esperando algo más
de la tierra

se detiene​


inspira hondo


desciende lento
hasta el azul del agua
para beber su tenue vapor
de murmullo

siembra musgos
debajo de los árboles
quiebra ramas secas
como un niño eterno

sonríe triste
de belleza

se inquieta
busca piedras pájaros horizonte
se queda inmóvil
en silencio
luego​

nadie lo ha visto llorar
jamás
en el aire de su bosque
en la soledad de cada brizna
sobre el candil del tibio sol
que humilde trae

nadie ha besado
jamás
los labios de sal
que lo atraviesan

nadie ha visto
su enrevesado rostro
siquiera

ni cosechado los musgos
ni abrazado los pájaros
ni rodeado el horizonte
ni abarcado su cielo

nunca nadie ha visto
sus amarillas manos
ni sus ojos
de viento

ni la luz que acuna
como un tajo sin pecho

@Solaribus , Admirado Poeta, es de una belleza exquisita, majestuosa, casi insolente, que anega las pupilas, con ese colorido único, fugaz tiempo que se repite cada año, así ha sido la experiencia de leer sus líneas y vislumbrar apenas esa calidez que se aloja en el pecho... No falta detalle, no sobra ni siquiera ese tajo de luz que remite... hasta la música es acorde, yo también me detuve y suspire. Muchas Gracias por compartir su arte maravilloso. Le saludo afectuosamente y le deseo hermosos días
 

En el fresco más allá
la canción de la tarde
mece la montaña

no hay prisa

el otoño camina
en remolinos de hojas
bordeando el río

besa la gramilla
en un ondear de polvo
como esperando algo más
de la tierra

se detiene​


inspira hondo


desciende lento
hasta el azul del agua
para beber su tenue vapor
de murmullo

siembra musgos
debajo de los árboles
quiebra ramas secas
como un niño eterno

sonríe triste
de belleza

se inquieta

busca piedras pájaros horizonte
se queda inmóvil
en silencio
luego​

nadie lo ha visto llorar
jamás
en el aire de su bosque
en la soledad de cada brizna
sobre el candil del tibio sol
que humilde trae

nadie ha besado
jamás
los labios de sal
que lo atraviesan

nadie ha visto
su enrevesado rostro
siquiera

ni cosechado los musgos
ni abrazado los pájaros
ni rodeado el horizonte
ni abarcado su cielo

nunca nadie ha visto
sus amarillas manos
ni sus ojos
de viento

ni la luz que acuna
como un tajo sin pecho


Hermosísimo trabajo lírico, un gran poema, me encantaron los versos finales y del comienzo. Un saludo-.
 
Una bella descripción del espacio y del tiempo de un lugar dónde habitas y nos nuestras magistralmente ese bello lugar a través de tus versos,
Saludos cordiales, Poeta
 

En el fresco más allá
la canción de la tarde
mece la montaña

no hay prisa

el otoño camina
en remolinos de hojas
bordeando el río

besa la gramilla
en un ondear de polvo
como esperando algo más
de la tierra

se detiene​


inspira hondo


desciende lento
hasta el azul del agua
para beber su tenue vapor
de murmullo

siembra musgos
debajo de los árboles
quiebra ramas secas
como un niño eterno

sonríe triste
de belleza

se inquieta

busca piedras pájaros horizonte
se queda inmóvil
en silencio
luego​

nadie lo ha visto llorar
jamás
en el aire de su bosque
en la soledad de cada brizna
sobre el candil del tibio sol
que humilde trae

nadie ha besado
jamás
los labios de sal
que lo atraviesan

nadie ha visto
su enrevesado rostro
siquiera

ni cosechado los musgos
ni abrazado los pájaros
ni rodeado el horizonte
ni abarcado su cielo

nunca nadie ha visto
sus amarillas manos
ni sus ojos
de viento

ni la luz que acuna
como un tajo sin pecho
Bellísima gema nos deleita la mirada y nos deja llenos de la belleza de la estación de ocres inolvidables. Dándole tal vitalidad que es imposible no ataviarse con el perfecto paso en este plano terrenal y milagroso, que llamamos vida.
Y con un cierre que impacta, tanto como la claridad con la que has pincelado este maravilloso poema.
Un abrazo querido amigo
Y toda mi admiración
Camelia
 

En el fresco más allá
la canción de la tarde
mece la montaña

no hay prisa

el otoño camina
en remolinos de hojas
bordeando el río

besa la gramilla
en un ondear de polvo
como esperando algo más
de la tierra

se detiene​


inspira hondo


desciende lento
hasta el azul del agua
para beber su tenue vapor
de murmullo

siembra musgos
debajo de los árboles
quiebra ramas secas
como un niño eterno

sonríe triste
de belleza

se inquieta

busca piedras pájaros horizonte
se queda inmóvil
en silencio
luego​

nadie lo ha visto llorar
jamás
en el aire de su bosque
en la soledad de cada brizna
sobre el candil del tibio sol
que humilde trae

nadie ha besado
jamás
los labios de sal
que lo atraviesan

nadie ha visto
su enrevesado rostro
siquiera

ni cosechado los musgos
ni abrazado los pájaros
ni rodeado el horizonte
ni abarcado su cielo

nunca nadie ha visto
sus amarillas manos
ni sus ojos
de viento

ni la luz que acuna
como un tajo sin pecho



Profundamente bello...
Admiro tu poesía desde siempre.
Abrazo grande hasta buenos aires.

¡Linda noche Dani!
 
@Solaribus , Admirado Poeta, es de una belleza exquisita, majestuosa, casi insolente, que anega las pupilas, con ese colorido único, fugaz tiempo que se repite cada año, así ha sido la experiencia de leer sus líneas y vislumbrar apenas esa calidez que se aloja en el pecho... No falta detalle, no sobra ni siquiera ese tajo de luz que remite... hasta la música es acorde, yo también me detuve y suspire. Muchas Gracias por compartir su arte maravilloso. Le saludo afectuosamente y le deseo hermosos días
¡Grace!¡Cuánta generosidad para con mi humilde poema!¡Te estoy infinitamente agradecido! Pero lo que más me fascina es que haya logrado regalarte un pequeño viaje por los lugares que guardo en mi alma. Como escritor es a lo más que aspiro. Te deseo una noche de gozo en las letras.
Dani.
 
Bellísima gema nos deleita la mirada y nos deja llenos de la belleza de la estación de ocres inolvidables. Dándole tal vitalidad que es imposible no ataviarse con el perfecto paso en este plano terrenal y milagroso, que llamamos vida.
Y con un cierre que impacta, tanto como la claridad con la que has pincelado este maravilloso poema.
Un abrazo querido amigo
Y toda mi admiración
Camelia
Camy gigante! Amiga del corazón, ¡Pero qué dulce y generosa eres siempre con este pobre "intentador" de poemas! Jajaja! Tus comentarios son en sí mismos, pequeños poemitas que atesoro. Abrazo gigante. Luego cuéntame cómo estás y por dónde andas. Abrazo a tu hermosa familia. Te cuidas por favor, amiga mía.
Dani.
 
Camy gigante! Amiga del corazón, ¡Pero qué dulce y generosa eres siempre con este pobre "intentador" de poemas! Jajaja! Tus comentarios son en sí mismos, pequeños poemitas que atesoro. Abrazo gigante. Luego cuéntame cómo estás y por dónde andas. Abrazo a tu hermosa familia. Te cuidas por favor, amiga mía.
Dani.
Siempre es un placer querido amigo recorrer la senda de tus letras.
Todo bien Daniel, hombro a hombro con cada día, en estas tierras sureñas que me acunaron.
Y por supuesto, cuidándome al máximo.

Gracias por el calor de tu abrazo, siempre el mío hasta tu orilla.
Camelia
 

En el fresco más allá
la canción de la tarde
mece la montaña

no hay prisa

el otoño camina
en remolinos de hojas
bordeando el río

besa la gramilla
en un ondear de polvo
como esperando algo más
de la tierra

se detiene​


inspira hondo


desciende lento
hasta el azul del agua
para beber su tenue vapor
de murmullo

siembra musgos
debajo de los árboles
quiebra ramas secas
como un niño eterno

sonríe triste
de belleza

se inquieta

busca piedras pájaros horizonte
se queda inmóvil
en silencio
luego​

nadie lo ha visto llorar
jamás
en el aire de su bosque
en la soledad de cada brizna
sobre el candil del tibio sol
que humilde trae

nadie ha besado
jamás
los labios de sal
que lo atraviesan

nadie ha visto
su enrevesado rostro
siquiera

ni cosechado los musgos
ni abrazado los pájaros
ni rodeado el horizonte
ni abarcado su cielo

nunca nadie ha visto
sus amarillas manos
ni sus ojos
de viento

ni la luz que acuna
como un tajo sin pecho

Suspirar en acorde materia cuando uno se ha detenido en esta obra llena de detalles
la luz expresada y esa experiencia donde se detecta una calidez de sensaciones
ofrecidas de forma apropiada en ese color de tiempo fugaz remarcado.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
 
Suspirar en acorde materia cuando uno se ha detenido en esta obra llena de detalles
la luz expresada y esa experiencia donde se detecta una calidez de sensaciones
ofrecidas de forma apropiada en ese color de tiempo fugaz remarcado.
excelente. saludos amables de luzyabsenta
Honor le haces a mi humilde rincón de letras con tu presencia, maestro!
La generosidad siempre es tu atributo mayor. Te agradezco tu paso y envío un gran abrazo desde Buenos Aires.
Daniel.
 
Inmensamente hermoso el delicado trazo de tu pluma en estas letras,
el otoño es tan inspirador, tan cálido en su colorido que no llegamos a
sentir su frío en la piel, gracias por el goce mágico de tus versos, por
este momento inefable que me brinda tu poema. Besos apretados en
tus mejillas.
 
Inmensamente hermoso el delicado trazo de tu pluma en estas letras,
el otoño es tan inspirador, tan cálido en su colorido que no llegamos a
sentir su frío en la piel, gracias por el goce mágico de tus versos, por
este momento inefable que me brinda tu poema. Besos apretados en
tus mejillas.
¡Qué dulcísimo paso por mi rincón humilde de letras, Anamer! Me conmueve inmensamente. Muy generosa conmigo siempre. Te abrazo con el corazón agradecido.
Dani.
 
Una bella descripción del espacio y del tiempo de un lugar dónde habitas y nos nuestras magistralmente ese bello lugar a través de tus versos,
Saludos cordiales, Poeta
Infinitas gracias, querida Mar. Qué bueno que te agraden los paisajes que intento pintar en mis humildes trazos. Te envío un abrazo fraterno. Dani.
 
Honor le haces a mi humilde rincón de letras con tu presencia, maestro!
La generosidad siempre es tu atributo mayor. Te agradezco tu paso y envío un gran abrazo desde Buenos Aires.
Daniel.

Gracias por la amabilidad de tu respuesta. El sentimiento es comprender lo bello e importante de tus obras, voy
a permitirme leer de nuevo y encontrarme con esas imagenes que, amor expresado, se agradecen en el sentido
del lector.Saludos de luzyabsenta
 
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