Daniel Martínez Bauzá
Poeta recién llegado
Calada alada
de humareda
tras la veda
que la brisa pisa...
me consumo tan deprisa...
Mirada ahogada
de inconsciencia
por la ausencia
de un intenso beso...
tal vez no he salido ileso.
...Solo pienso en eso...
Pienso si eso que tensó mi verso
fue el incienso de tu pulso.
Sueño dueño del peñón pequeño,
del que ordeño como intruso...
a los tan ancianos callos que en mi mano tienen tumba,
a los dedos que, enredados, rodearon tu penumbra.
...Y solo en eso pienso...
Picaporte
son mis pasos
que en fracasos
han tenido pasaporte...
hacia el olvido.
O tu muerte
o mi contagio
o tu suerte
o tu epitafio...
no estoy vencido.
Catapulta
fue tu magia
y hoy contagia
y hasta ahora no resulta...
por ahora.
Si me tachas...
sí me escapo.
Si te marchas...
sí te mato...
o me afloras.
de humareda
tras la veda
que la brisa pisa...
me consumo tan deprisa...
Mirada ahogada
de inconsciencia
por la ausencia
de un intenso beso...
tal vez no he salido ileso.
...Solo pienso en eso...
Pienso si eso que tensó mi verso
fue el incienso de tu pulso.
Sueño dueño del peñón pequeño,
del que ordeño como intruso...
a los tan ancianos callos que en mi mano tienen tumba,
a los dedos que, enredados, rodearon tu penumbra.
...Y solo en eso pienso...
Picaporte
son mis pasos
que en fracasos
han tenido pasaporte...
hacia el olvido.
O tu muerte
o mi contagio
o tu suerte
o tu epitafio...
no estoy vencido.
Catapulta
fue tu magia
y hoy contagia
y hasta ahora no resulta...
por ahora.
Si me tachas...
sí me escapo.
Si te marchas...
sí te mato...
o me afloras.