Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Tálamo
Tálamo, como la dalia
que dádiva
en mi pecho,
muy ilustre
la más fina
que en mis manos
ignotas, es.
Un montón
de luceros
que se destacan
en el ímpetu
de constar que son
la delicadeza innata
de tu cuerpo.
Luego, me desintegro
en tu corola pura,
en tu boca de lujo
y bisiesta
Amor mío,
y yo amor tuyo.
Margarita del viento,
como viento ágil,
tu eres la mejor
manera de decir,
te amo .
Y te amo.
Dedicado a mi Sirenita bella que amo con toda mi alma.
Tálamo, como la dalia
que dádiva
en mi pecho,
muy ilustre
la más fina
que en mis manos
ignotas, es.
Un montón
de luceros
que se destacan
en el ímpetu
de constar que son
la delicadeza innata
de tu cuerpo.
Luego, me desintegro
en tu corola pura,
en tu boca de lujo
y bisiesta
Amor mío,
y yo amor tuyo.
Margarita del viento,
como viento ágil,
tu eres la mejor
manera de decir,
te amo .
Y te amo.
Dedicado a mi Sirenita bella que amo con toda mi alma.
::::