Baruj Rubel
Poeta recién llegado
Hoy puedo usar de tintero mi hastió
Para escribir los suspiros
De aquellas abortadas miradas que prometían luz
Pero que sólo soplaban vacíos.
Nunca pensé lo que mi alma no proponía
Al estar ella embriagada de un ser
Que solía preñarla de vida
Que solía cosechar mi niñez.
Pero mi vida se enrolo en la huerfandad
A la muerte temprana del ser
Que se entrego conmigo y mis deseos
A los sueños absortos de lucidez.
Que bonito esos momentos
- Pienso -
Mientras recorro por última vez
El paisaje de su boca
Fulgurante en otros tiempos.
Y su rostro comienza a develar
El preludio de mis miedos:
Una lagrima cargada
De ignorancia y desconsuelo.
Decidí no llorar
Para reventar por dentro
Y es que mis ojos no deseaban lastimar
Aquello que siempre le ha sido bello.
Lo que comenzó en un beso
Termino en un beso
Calido y vació
Fatal y prometedor.
Para escribir los suspiros
De aquellas abortadas miradas que prometían luz
Pero que sólo soplaban vacíos.
Nunca pensé lo que mi alma no proponía
Al estar ella embriagada de un ser
Que solía preñarla de vida
Que solía cosechar mi niñez.
Pero mi vida se enrolo en la huerfandad
A la muerte temprana del ser
Que se entrego conmigo y mis deseos
A los sueños absortos de lucidez.
Que bonito esos momentos
- Pienso -
Mientras recorro por última vez
El paisaje de su boca
Fulgurante en otros tiempos.
Y su rostro comienza a develar
El preludio de mis miedos:
Una lagrima cargada
De ignorancia y desconsuelo.
Decidí no llorar
Para reventar por dentro
Y es que mis ojos no deseaban lastimar
Aquello que siempre le ha sido bello.
Lo que comenzó en un beso
Termino en un beso
Calido y vació
Fatal y prometedor.