sadcuore
Poeta recién llegado
Tiene el cielo ahora escudo,
Transparente como una lágrima,
Que espanta apretando el aire,
Que se anuda en su garganta.
Tienen las calles ahora el mundo,
Un silencio que te atrapa,
Dos murmullos que hacen eco,
En la pared que nos separa.
El tiempo sin quererlo se detuvo,
Entre las murallas de tu casa,
El reloj avanza y pierdes el rumbo,
De aquello que pasa por tu ventana.
Tanto que decir en un minuto,
Sentir que marcan las palmas,
Cuando cae la noche y el gentío se crece,
Tras valientes que salen y dan las gracias.
Ay tan pequeño y diminuto,
Cuánto te hacía ya falta,
Darte cuenta que sin ti el mundo,
Sigue girando con las mismas ganas.
Transparente como una lágrima,
Que espanta apretando el aire,
Que se anuda en su garganta.
Tienen las calles ahora el mundo,
Un silencio que te atrapa,
Dos murmullos que hacen eco,
En la pared que nos separa.
El tiempo sin quererlo se detuvo,
Entre las murallas de tu casa,
El reloj avanza y pierdes el rumbo,
De aquello que pasa por tu ventana.
Tanto que decir en un minuto,
Sentir que marcan las palmas,
Cuando cae la noche y el gentío se crece,
Tras valientes que salen y dan las gracias.
Ay tan pequeño y diminuto,
Cuánto te hacía ya falta,
Darte cuenta que sin ti el mundo,
Sigue girando con las mismas ganas.