manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
Tan lejano veo tu regreso ya,
Tan distante aclaro en mi mente el momento en que mis aojos
Sacien su sed de mirarte y acariciarte con su mirada,
Tan desapartado esta el DIA que las palabras salidas de mis penosos labios
Te digan de frente lo mucho que te amo y que no sabes,
Tan apartado esta el momento en que quite de mi toda vergüenza e inseguridad
Que a mi corazón y cuerpo aprisiona, y expresarte todo lo que siento,
Tan lejano veo tu regreso.
Mi cuerpo se angustia y enferma de pensar que no regreses,
Mis ojos ven imágenes borrosas y no esclarecidas
Necesitan tu luz para ver la realidad,
Mis pies tiemblan al caminar en la tristeza,
Mis manos se inquietan pues quieren tocarte,
Mi conciencia me castiga recordando mi cobardía,
Y mi corazón ya no me perdona
El insomnio se lleva mis noches y mis lágrimas,
El hambre abandono mi cuerpo,
La angustia se lleva consigo mi tranquilidad perdida,
La nostalgia se lleva mi ocio,
La melancolía y la soledad se vuelven mis aflictivas compañeras rutinarias,
El deseo de vivir también se me ha escapado entre las manos,
Y tan lejano veo tu regreso .
Tan distante aclaro en mi mente el momento en que mis aojos
Sacien su sed de mirarte y acariciarte con su mirada,
Tan desapartado esta el DIA que las palabras salidas de mis penosos labios
Te digan de frente lo mucho que te amo y que no sabes,
Tan apartado esta el momento en que quite de mi toda vergüenza e inseguridad
Que a mi corazón y cuerpo aprisiona, y expresarte todo lo que siento,
Tan lejano veo tu regreso.
Mi cuerpo se angustia y enferma de pensar que no regreses,
Mis ojos ven imágenes borrosas y no esclarecidas
Necesitan tu luz para ver la realidad,
Mis pies tiemblan al caminar en la tristeza,
Mis manos se inquietan pues quieren tocarte,
Mi conciencia me castiga recordando mi cobardía,
Y mi corazón ya no me perdona
El insomnio se lleva mis noches y mis lágrimas,
El hambre abandono mi cuerpo,
La angustia se lleva consigo mi tranquilidad perdida,
La nostalgia se lleva mi ocio,
La melancolía y la soledad se vuelven mis aflictivas compañeras rutinarias,
El deseo de vivir también se me ha escapado entre las manos,
Y tan lejano veo tu regreso .