Joel Perez Rios
Poeta recién llegado
Te fuiste así tan de repente;
quizás para siempre... ¿quién lo sabrá?
Te has mudado a las sombras de la muerte
...pero en mi recuerdo latente siempre vivirás.
Inevitable... azabache muerte... ¿cómo evitarla?
Herencia inmerecida en los huesos por Adán y Eva.
Muere el blanco invierno, el gris otoño y la primavera,
se muere el verano sin calor, sin conocer a septiembre.
Así te marchaste tú, sin darte cuenta;
sin querer dejarme el alma hecha pedazos.
Te fuiste a reposar aislada en una cuenca negra,
dejándome una pena en un cajón con mil retazos.
Solo así te fuiste, tan de repente...
dejándome el alma triste e incompleta.
Y aún mi pensar nublado no me contesta
si te fuiste por un rato o si partiste para siempre.
quizás para siempre... ¿quién lo sabrá?
Te has mudado a las sombras de la muerte
...pero en mi recuerdo latente siempre vivirás.
Inevitable... azabache muerte... ¿cómo evitarla?
Herencia inmerecida en los huesos por Adán y Eva.
Muere el blanco invierno, el gris otoño y la primavera,
se muere el verano sin calor, sin conocer a septiembre.
Así te marchaste tú, sin darte cuenta;
sin querer dejarme el alma hecha pedazos.
Te fuiste a reposar aislada en una cuenca negra,
dejándome una pena en un cajón con mil retazos.
Solo así te fuiste, tan de repente...
dejándome el alma triste e incompleta.
Y aún mi pensar nublado no me contesta
si te fuiste por un rato o si partiste para siempre.