alexjor
Poeta recién llegado
Tan solo entre cumbres luminosas
tan pequeño, entre la soledad,
y tú, estrella sin horizonte
me miras y a una lado de la noche
me dejas, con el último suspiro en mis labios.
Tan vacío y mudo a tus palabras
y en el crepúsculo de tu vida
yazco en la penumbra, como una sombra,
tan delirante es seguirle el rastro
al humo débil de un cigarrillo,
tan siniestro es el amor
en mis versos, que el alba desnuda.
Seguiré en la calle de mi soledad
entre la niebla del ayer
entre la besos fugaces de una amanecer,
perdido en el horizonte pálido,
y entre un limbo de pesadillas
desvanezco, al ser solo un recuerdo.
Tan solo en un semiento de la vida y el amor
tan voraz el despertar
que sucumbe mis noches, de eterna nostalgia
en un pequeño y gran agujero de mi alma,
y donde estas, en este sombrío invierno
y donde puedo alcanzarte, diosa de mi jardín.
tan pequeño, entre la soledad,
y tú, estrella sin horizonte
me miras y a una lado de la noche
me dejas, con el último suspiro en mis labios.
Tan vacío y mudo a tus palabras
y en el crepúsculo de tu vida
yazco en la penumbra, como una sombra,
tan delirante es seguirle el rastro
al humo débil de un cigarrillo,
tan siniestro es el amor
en mis versos, que el alba desnuda.
Seguiré en la calle de mi soledad
entre la niebla del ayer
entre la besos fugaces de una amanecer,
perdido en el horizonte pálido,
y entre un limbo de pesadillas
desvanezco, al ser solo un recuerdo.
Tan solo en un semiento de la vida y el amor
tan voraz el despertar
que sucumbe mis noches, de eterna nostalgia
en un pequeño y gran agujero de mi alma,
y donde estas, en este sombrío invierno
y donde puedo alcanzarte, diosa de mi jardín.