Un anciano.
A través del whatsapp recibía él una foto. Un anciano sentado en una silla, había una barbacoa.
Un bastón se tambaleaba contra el muro. En su regazo estaba un perrito nuevo durmiendo muy
tranquilo.
El hombre anciano arrugado, con un antiguo sombrero y con los ojos dirigidos sobre el infinito,
era él mismo. Así le veía la gente entonces, con una sonrisa de pena él los vió pensar así: " que le
preste mucha atención al cachorro, seguro lo logrará".
Lo mismo en el espejo él no se veía así, su autoimagen era de un calibre completamente diferente,
era móvil, alerta,ingenioso, incluso viril.
Qué decepción y confrontación. El leyó alguna vez : "avec une canne les vieux se pormener vers leur tombe".
"Pero eso es demasiado pronto", pensó él, "su agenda no está todavía llena". Entonces decidió algo drástico: no sacarse ninguna foto más.
Un hombre viejo
con bastón y dos perros -
Mismo sendero.
Cada olor ellos saben,
él cada escabrosidad.
A través del whatsapp recibía él una foto. Un anciano sentado en una silla, había una barbacoa.
Un bastón se tambaleaba contra el muro. En su regazo estaba un perrito nuevo durmiendo muy
tranquilo.
El hombre anciano arrugado, con un antiguo sombrero y con los ojos dirigidos sobre el infinito,
era él mismo. Así le veía la gente entonces, con una sonrisa de pena él los vió pensar así: " que le
preste mucha atención al cachorro, seguro lo logrará".
Lo mismo en el espejo él no se veía así, su autoimagen era de un calibre completamente diferente,
era móvil, alerta,ingenioso, incluso viril.
Qué decepción y confrontación. El leyó alguna vez : "avec une canne les vieux se pormener vers leur tombe".
"Pero eso es demasiado pronto", pensó él, "su agenda no está todavía llena". Entonces decidió algo drástico: no sacarse ninguna foto más.
Un hombre viejo
con bastón y dos perros -
Mismo sendero.
Cada olor ellos saben,
él cada escabrosidad.
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