Xuacu
Poeta que considera el portal su segunda casa
TANGO FLAMENCO.
Armonías que resuenan
en los bulevares de tu boca
poesía escrita
en el final de tus tacones
que me marcas y me dejas extasiado,
con la abertura de tu falda
y tu pierna sonroje a la calle
que mis brazos sonrojen a la guitarra,
que de amor te estoy bailando
en negro, grana y oro.
Antojo de música
que desbordas su pelo
y decirte como un Carmelo,
como te amo cara de Virgen
ilusión triste
pasión con clavel en la boca
que te arranque los suspiros de tus manos
cintura que rebota en el aire
y te devuelve a mi cuerpo,
fuego de vida
como te suspira el pensamiento.
Y mírame a los ojos
no bajes tus balcones al suelo
que quiero regarte de amoríos.
Tu gitana
yo hombre bravío
que te empuja
al ensueño de una madrugada.
Despertarte
en tango o en bulerías
me da igual el tanto que uses
mientras
se desplieguen tus labios
y reconozcas que eres mía.
Al azar
no le dejo ni gota
que tu agua es de mi alma,
paisaje de mares y arrabales,
dos cuadras más arriba
mi sonrisa
y en el corralito de tu pecho
hacerte ensueño
mientras en el baile
por el baile te robé el latido.
Amor
que seas bendita en la copla
bendita en el llanto,
mariposa que se pierde en el puerto
te recojo sin red y pescador sin bombilla
bebo de tu boca el sabor de ese mate,
que me mata enamorado
lo mucho que nos amamos.
Armonías que resuenan
en los bulevares de tu boca
poesía escrita
en el final de tus tacones
que me marcas y me dejas extasiado,
con la abertura de tu falda
y tu pierna sonroje a la calle
que mis brazos sonrojen a la guitarra,
que de amor te estoy bailando
en negro, grana y oro.
Antojo de música
que desbordas su pelo
y decirte como un Carmelo,
como te amo cara de Virgen
ilusión triste
pasión con clavel en la boca
que te arranque los suspiros de tus manos
cintura que rebota en el aire
y te devuelve a mi cuerpo,
fuego de vida
como te suspira el pensamiento.
Y mírame a los ojos
no bajes tus balcones al suelo
que quiero regarte de amoríos.
Tu gitana
yo hombre bravío
que te empuja
al ensueño de una madrugada.
Despertarte
en tango o en bulerías
me da igual el tanto que uses
mientras
se desplieguen tus labios
y reconozcas que eres mía.
Al azar
no le dejo ni gota
que tu agua es de mi alma,
paisaje de mares y arrabales,
dos cuadras más arriba
mi sonrisa
y en el corralito de tu pecho
hacerte ensueño
mientras en el baile
por el baile te robé el latido.
Amor
que seas bendita en la copla
bendita en el llanto,
mariposa que se pierde en el puerto
te recojo sin red y pescador sin bombilla
bebo de tu boca el sabor de ese mate,
que me mata enamorado
lo mucho que nos amamos.
Juan José Marin. Mosquetero.
(Esto es para ella, mi milagro. Pero a vuestras mercedes mosqueteros Don Alaric y Don Leonardo y Don Salerin. Os toca superarlo. Y por cierto se que podréis seguro)
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