Mauricio Del Piano
Poeta recién llegado
Amo más porque tengo Tango.
Tan me sacó del letargo amargo;
de la puerta entreabierta y
del abismo crepuscular:
ése que linda entre
la vigilia y la demencia.
Ay, Tan!
Ay, Tango, mío!
Aprendí de ti todo, pues
en ti ocurre la vida entera,
en tu versos que vuela el fuelle
colmados del más negro grisáceo.
Ay, Bandoneón!
banreneón, banmineón
banfaneón, bansolneón
banlaneón, bansineón
Eres la vena y la arteria del pesar
y de los pecados del mundo: todo,
todo en ti y en el mismo concierto.
Tengo Tango; luego, amo más.
Te tango en mí, hurtando versos
a las almas sin carril.
Ay, mi siempre Tango
hoy amo más
porque te tengo a ti.
Tan me sacó del letargo amargo;
de la puerta entreabierta y
del abismo crepuscular:
ése que linda entre
la vigilia y la demencia.
Ay, Tan!
Ay, Tango, mío!
Aprendí de ti todo, pues
en ti ocurre la vida entera,
en tu versos que vuela el fuelle
colmados del más negro grisáceo.
Ay, Bandoneón!
banreneón, banmineón
banfaneón, bansolneón
banlaneón, bansineón
Eres la vena y la arteria del pesar
y de los pecados del mundo: todo,
todo en ti y en el mismo concierto.
Tengo Tango; luego, amo más.
Te tango en mí, hurtando versos
a las almas sin carril.
Ay, mi siempre Tango
hoy amo más
porque te tengo a ti.