Cecilia Leiva Arangua
Poeta adicto al portal
TANTO TIEMPO TARDÉ EN COMPRENDERLO
En esta noche de verano,
que la calida brisa me acaricia,
me invita a reflexionar,
me invita a decir la verdad,
que estaba escondida en mi corazón,
durante tanto tiempo y sin entenderlo.
Mas, hoy he comprendido...
Llegaste a mi mundo,
para vestirlo de amor
y aprender una gran lección...
Aprendí a querer sin esperar recibir,
aprendí a decir, te quiero sin miedo,
aprendí a desnudar el alma,
aprendí a querer, sin que me quieran,
aprendí que puedo amar,
que el amor no se muere, sólo se duerme
y vuelve de su largo sueño,
cuando se estremece el alma.
Oh que gran lección me dio la vida.
Puedo gritar al viento, cuanto te quiero,
puedo decírtelo, sin miedo.
No importa tu silencio,
sólo quiero que sepas, que te quiero,
lo gritaría mil veces más,
eso se llama ¡libertad!
Nada espero de ti,
sólo que seas feliz.
Que gran lección fuieste para mí,
siempre la vida da otra oportunidad,
tú fuiste mi despertar.
Oh esta noche de verano,
que la calida brisa me acaricia,
que el silencio me acompaña,
me interno en mis pensamientos
y nace tu recuerdo.
Que agradecida estoy de la vida.
Llegaste a mi mundo para liberarme,
sólo tenía que sentir amor,
que liberación se siente en el corazón,
es entregarlo sin esperar nada a cambio,
sólo sentir como crece en mi inteior,
que emoción,
decir te quiero,
sin verguenza ni temor.
Ya no importa exponer el corazón,
ya no importa desnudar el alma.
Soy libre,
eternamente libre...
Libre para sentir,
libre para vivir,
libre para gritar al viento,
te quiero.
¡Tanto tiempo tardé en comprenderlo!
En esta noche de verano,
que la calida brisa me acaricia,
me invita a reflexionar,
me invita a decir la verdad,
que estaba escondida en mi corazón,
durante tanto tiempo y sin entenderlo.
Mas, hoy he comprendido...
Llegaste a mi mundo,
para vestirlo de amor
y aprender una gran lección...
Aprendí a querer sin esperar recibir,
aprendí a decir, te quiero sin miedo,
aprendí a desnudar el alma,
aprendí a querer, sin que me quieran,
aprendí que puedo amar,
que el amor no se muere, sólo se duerme
y vuelve de su largo sueño,
cuando se estremece el alma.
Oh que gran lección me dio la vida.
Puedo gritar al viento, cuanto te quiero,
puedo decírtelo, sin miedo.
No importa tu silencio,
sólo quiero que sepas, que te quiero,
lo gritaría mil veces más,
eso se llama ¡libertad!
Nada espero de ti,
sólo que seas feliz.
Que gran lección fuieste para mí,
siempre la vida da otra oportunidad,
tú fuiste mi despertar.
Oh esta noche de verano,
que la calida brisa me acaricia,
que el silencio me acompaña,
me interno en mis pensamientos
y nace tu recuerdo.
Que agradecida estoy de la vida.
Llegaste a mi mundo para liberarme,
sólo tenía que sentir amor,
que liberación se siente en el corazón,
es entregarlo sin esperar nada a cambio,
sólo sentir como crece en mi inteior,
que emoción,
decir te quiero,
sin verguenza ni temor.
Ya no importa exponer el corazón,
ya no importa desnudar el alma.
Soy libre,
eternamente libre...
Libre para sentir,
libre para vivir,
libre para gritar al viento,
te quiero.
¡Tanto tiempo tardé en comprenderlo!