susi underground
Poeta que considera el portal su segunda casa
Todavía resuena en mi cartera aquél tapado de armiño.
Tanto me costó, que las noches aún son caras de dormir
recordando tu mirada, tus labios de caramelo y tus manos
coronadas de uñas en nieves cimeras.
Llegué a pensar que serías para mi, que tu pequeño cuerpo
sólo lo disfrutaría yo sin hartarme de tu cintura
reivindicada por las curvas del río, que tu risa sonaría en mi honor registrada en los ramos de camelias.
Pero fuiste libre de elegir, y eso hiciste.
Sólo espero que te vaya bien, que el dinero no te
haya perdido, que no pienses en mi como yo lo hago en ti,
sin tapado y sin armiño.
Tanto me costó, que las noches aún son caras de dormir
recordando tu mirada, tus labios de caramelo y tus manos
coronadas de uñas en nieves cimeras.
Llegué a pensar que serías para mi, que tu pequeño cuerpo
sólo lo disfrutaría yo sin hartarme de tu cintura
reivindicada por las curvas del río, que tu risa sonaría en mi honor registrada en los ramos de camelias.
Pero fuiste libre de elegir, y eso hiciste.
Sólo espero que te vaya bien, que el dinero no te
haya perdido, que no pienses en mi como yo lo hago en ti,
sin tapado y sin armiño.