E
Edith Elvira Colqui Rojas
Invitado
Fue una tarde de lluvia fresca y fría,
en que me dijiste me voy, ya no estaré más
la lluvia mojaba tus labios,
tus cabellos... y mi alma también.
Esa tarde de lluvia helada, estabas tan hermoso,
parecías un ángel del cielo,
en tus ojos relucía el amor por mí, tan brillante.
Sus llamas todavía ardían.
¡Más el destino era el que nos separaba, vida mía!
Tú tenías que partir cual halcón en vuelo,
y yo mariposa herida tenía que aquietar mis alas,
clavada en angustias y dolor.
Tú, en mirada larga, casi ausente,
me decías en tus ojos llenos de amor,
te amé, te amo, y nunca dejaré de amarte,
y yo, temblorosa, te respondía en mis ojos llenos de lágrimas:
Amor como el nuestro, ya nunca habrá, ¿por qué si me amas tienes que marchar?
¡Por qué el amor deja a veces el corazón sangrando, en espina cruel!
Mis lágrimas plomas corrían en duelos fríos,
y te alejabas con el rostro mirándome, fijamente,
lleno de amor y dolor...
Adiós amor, el avión se va,
y tú te vas en él,
y yo me quedo en nostalgia, con esta lluvia en el corazón,
que no cesa de mojar...
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados
Última edición por un moderador: